Los vecinos de Guadalajara y del Corredor del Henares que busquen planes de ocio diferentes a pocos kilómetros de la provincia tienen una nueva cita con la vanguardia cultural… de otro modo.
El hotel Radisson RED Madrid ha puesto en marcha «7 Paintings – The Art of Dining», un formato que fusiona la gastronomía de nivel con el arte digital e interactivo en plena capital.
Esta propuesta multisensorial se desarrolla en la azotea del establecimiento hotelero madrileño. Durante dos horas y media, los comensales participan en un recorrido culinario donde cada uno de los siete platos del menú rinde tributo a un creador universal de la historia del arte contemporáneo y clásico.
Un viaje culinario interactivo inspirado en grandes genios
La dinámica del evento rompe con los esquemas de la restauración convencional. Mientras degustan las creaciones culinarias, los asistentes interactúan de forma directa con los lienzos y los protagonistas de las obras a través de proyecciones sobre la propia mesa, acertijos y relatos cortos adaptados.
Grandes nombres del panorama artístico como Pablo Picasso, Vincent Van Gogh o el influyente grafitero Banksy cobran vida visualmente en la sala. El objetivo, según explican desde la dirección de la cadena hotelera, es «democratizar el acceso a la cultura mediante un formato participativo y lúdico que estimule todos los sentidos del público asistente».
Propuesta gastronómica y opciones de menú
Detrás de este despliegue tecnológico se esconde una cuidada selección de materias primas. El menú general, disponible por 110 euros por persona, arranca con un carpaccio de ternera con costra de hierbas y lima, mayonesa de trufa, berro sakura y pan de aceitunas tostado.
El recorrido continúa con platos principales como un filete de barbo con canela, lavanda y esencia de ajo y vino tinto, o una opción cárnicamente consistente a base de filete de ternera con puré de boniato y guisantes glaseados. Para quienes prefieren alternativas vegetales, la organización dispone de una variante vegetariana tasada en 100 euros, así como un menú infantil por 70 euros. El broche dulce lo pone un postre de chocolate sobre merengue de coco y chile.
Interés turístico desde Castilla-La Mancha
Este tipo de propuestas de ocio inmersivo se han convertido en un polo de atracción de fin de semana para los residentes de provincias limítrofes como Guadalajara o Toledo. La conexión ferroviaria y por carretera con Madrid facilita que los viajeros busquen experiencias de valor añadido durante sus escapadas urbanas.
Las reservas para asistir a las diferentes sesiones programadas a lo largo de las próximas semanas ya se encuentran abiertas a través de los canales oficiales del establecimiento madrileño y de la plataforma de la propia experiencia gastronómica.

