Caballada de Atienza, en imagen de archivo.
Caballada de Atienza, en imagen de archivo.

La Caballada de Atienza, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional y Bien de Interés Cultural no se celebrará en 2020. Estaba prevista, como marca la tradición, para el Domingo de Pentecostés, que este año coincide con el 31 de mayo. Se suspende por vez primera en toda su historia de casi nueve siglos por causa del COVID-19, después de 858 años de celebración en los que no hay constancia de que se haya cancelado nunca.

Los cuarenta hermanos de la Cofradía de la Santísima Trinidad de Atienza, organizadora de La Caballada, han tomado esta “dura, razonable y triste decisión” porque consideran que es la única solución posible ante la situación actual que está viviendo el país, tal y como ha confirmado el secretario de esta asociación, Jesús de la Vega.

“Ni aun en la Guerra Civil se suspendió, lo único que no hubo fue gasto de gaiteros”, ha apuntado De la Vega, entendiendo que, no obstante, “es lo más razonable” tanto por la seguridad “de todos” como porque las circunstancias sanitarias no lo permiten.

“No hay otra alternativa, hay que adaptarse a lo que vivimos y lo primero es la salud de todos”, ha puntualizado, con la esperanza de que para el 2021 se pueda celebrar “por todo lo alto”.

Según de la Vega, ha sido una decisión conjunta, adoptada en asamblea virtual, teniendo en cuenta la situación actual y considerando que tal y como están las cosas, tampoco hay garantías de que se pueda celebrar en los próximos meses.

El Ayuntamiento apoya la decisión

De su lado, el alcalde, Pedro Loranca, ha confirmado a Europa Press la suspensión, algo que comprende aunque la organización corresponda a la Cofradía: “Es lógico, porque es una romería y se junta mucha gente y está claro que no se puede”.

Se trata también de una decisión absolutamente histórica ya que en los 858 años que cumple no ha existido constancia documental de que se haya suspendido nunca. Más aún, la documentación escrita atestigua que se ha venido celebrando de manera ininterrumpida como mínimo durante los 350 últimos años, según los libros de actas.

La próxima cita, el 23 de mayo de 2021

El deseo de la Cofradía pasa ahora por poder volver a celebrar la salvación de Alfonso VIII por parte de los arrieros atencinos medievales el 23 de mayo de 2021, fecha de la Pascua de Pentecostés del año que viene, festejo para el que hay previsto que se mantengan los cargos de prioste, mayordomo y seises provisores de este año.

Desde la cofradía de la Caballada han querido aprovechar para enviar un afectuoso mensaje de consuelo a los enfermos y a todos los familiares de los fallecidos a causa de esta enfermedad, entre ellos hermanos y hermanas de la caballada, para quienes tienen previsto encontrar un día para rezar, en la Misa de Difuntos, según el documento aprobado.

¿Qué es la Caballada de Atienza?

La Caballada de Atienza conmemora un hecho histórico ocurrido hace más de 850 años, en 1162, cuando Alfonso VIII, siendo aún un niño, era rey de Castilla y su tío, Fernando II de León, presionaba política y militarmente aprovechándose de la situación de minoría de edad de Alfonso para hacerse con la corona castellana.

Las familias nobiliarias más importantes de la época, la de los Lara y la de los Castro, prestaban su apoyo de manera enfrentada a la causa de Alfonso (los Lara) y a la causa leonesa (los Castro). La primera de ellas condujo al joven rey castellano hasta Atienza y le resguardó tras sus murallas. Las tropas pro-leonesas sometieron entonces a la villa a un asedio, que se prolongó en el tiempo, hasta que la mañana de Pentecostés de 1162, la cofradía de arrieros existente entonces en Atienza ideó una estratagema para solucionar la situación: pidieron permiso para atravesar el asedio simulando realizar una romería a la cercana ermita de la Virgen de la Estrella y aquello sirvió de distracción a las tropas leonesas. Mientras tanto, las caballerías más veloces condujeron al rey niño hasta Ávila. De esta manera Alfonso VIII pudo conservar la corona castellana independiente de la de León.

Aquella gesta supuso el comienzo de la hoy conocida como fiesta de La Caballada, organizada actualmente por los sucesores de aquella cofradía de arrieros, la Cofradía de la Santísima Trinidad. Ésta conserva documentación que acredita su presencia desde el siglo XII y se conservan sus libros de acuerdos y cuentas desde 1679.

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