La asociación Hispania Nostra acaba de incluir, este jueves, el Alcázar Real de Guadalajara en su "lista roja" de monumentos especialmente amenazados en España.

Bien de Interés Cultural, construido entre los siglos VIII y X y muy lejos desde hace siglos de su original esplendor, el solar que ahora vemos es consecuencia de la destrucción del cuartel que lo ocupaba hasta la Guerra Civil.

En 1998 se comenzaron las primeras excavaciones arqueológicas para el estudio y consolidación de los restos de esta fortificación andalusí, reutilizada en época cristiana como palacio. Desde hace años se abandonaron los trabajos e incluso las visitas que se llegaron a posibilitar mediante un entramado de pasarelas.

Entrar en la "lista roja" no implica una mayor protección para el monumento, como acredita que el 15 de junio de 2015 se hiciera lo propio con el Poblado de Villaflores, cuyo abandono no ha menguado hasta la fecha. En el conjunto de la provincia de Guadalajara, Hispania Nostra mantiene 18 monumentos en su relación de amenazas de desaparición.

En los últimos cuatro años, los concejales de Ciudadanos han reiterado su interés por estos restos, sin que ello se haya traducido en avances para su recuperación. El equipo de gobierno del PP, por su parte, se comprometió a conseguir fondos del Estado, que tampoco se han materializado.