Javier San Serrulla en Sigüenza, en agosto de 2021.
Javier Sanz Serrulla en Sigüenza, en agosto de 2021.

Javier Sanz Serrulla es una de las mentes más privilegiadas de la provincia de Guadalajara, aunque resida en Madrid. Este seguntino, académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina, galeno de larga trayectoria e historiador con oficio, además de antiguo portero de fútbol en La Salceda, presentó el pasado fin de semana en su ciudad natal ‘Historia de la Medicina de la ciudad de Sigüenza’.

El libro no es lo último de su producción, que de tan numerosa tiene a sus seguidores con el aliento perdido. De un año para acá, ha dado a imprenta ‘De Reyes y Dentistas, la Odontología y la casa Real Española de Carlos V a Felipe II’ (Biblioteca Histórica). De manera prácticamente simultánea, hizo lo propio con el ‘Diccionario histórico de autoridades científicas de la provincia de Guadalajara’ (AACHE). En octubre publicó la ‘Historia de la Medicina de la Ciudad de Sigüenza’ (AACHE), y ya en 2021 ha publicado su ‘Elogio del Guardameta’ (Renacimiento), y, en junio, su ‘Historia de la Odontología Española’ (Fundación Universitaria San Pablo CEU).

El libro que ha presentado ahora a los seguntinos vio la luz, insistamos, en AACHE Editores en octubre de 2020. No había sido posible su «puesta de largo» ante sus paisanos por esas cosas de la pandemia.

Un trabajo ímprobo

‘Historia de la Medicina de la Ciudad de Sigüenza’ es un libro que ha requerido una enorme investigación documental en archivos, así como la necesaria interpretación de los datos de siglos. Presenta una continuidad desde el siglo XV hasta después de la Guerra Civil.

En España este tipo de estudios son prácticamente inéditos. “Por desgracia, no se le ha dedicado tiempo al estudio local de la medicina”, señala Sanz. Sobre Sigüenza se han publicado muchos monográficos de gran calidad, sobre su urbanismo , música o costumbres. “Y, desde luego, se merecía un estudio serio sobre Medicina, que me
tomé como una obligación”, explica el autor.

En primer lugar narra, de manera sincrética, la asistencia que prestó la ciudad a sus ciudadanos. Por otro lado, se cuenta también la asistencia de sus hospitales. Fue muy importante el de San Mateo, el más antiguo, el de La Estrella, o el de Nuestra Señora de los Remedios que era un hospital para niños expósitos. También es un referente la Facultad de Medicina de la Universidad de Sigüenza. Además de la asistencia que la ciudad prestó a los seguntinos, Sanz repasa en su texto los nombres de médicos que ejercieron la profesión en Sigüenza y de algunos nombres de la historia de la medicina que nacieron en Sigüenza pero que luego no ejercieron en su ciudad natal, como Antonio Pérez Escobar o Antonio Ballano.

“No es una historia cogida por los pelos, es una historia muy potente”, señala Sanz. En el siglo XVI varios médicos seguntinos salieron al servicio de la Casa Real española. “En palacio se sabía que Sigüenza era un núcleo importante”, explica Sanz. El autor destaca el compromiso solidario de la ciudad con sus ciudadanos, para proporcionarles el remedio de algo perdido, tan valioso como es la salud: “Cuando los seguntinos perdían la salud, ahí estaba el concejo, para responder, y eso sí que es solidaridad. Además, cuando hubo que recortar en época de crisis, históricamente, nunca se hizo en este apartado de una forma drástica. Desde hace 500 años, nunca los ciudadanos de Sigüenza se quedaron a la intemperie. Y especialmente los más pobres. Este hecho distingue a Sigüenza y le da una gran categoría humana”.

El Pósito de Sigüenza se llenó todo lo que fue posible para asistir a la presentación del libro de Javier Sanz.
El Pósito de Sigüenza se llenó todo lo que fue posible para asistir a la presentación del libro de Javier Sanz.

Aquellas otras epidemias

El libro también repasa las pandemias que llegaron a la comarca en diferentes épocas. “Desde que el hombre empieza a convivir con los animales, se han ido sucediendo a lo largo de los siglos”, señala Sanz. Hasta Sigüenza llegaron pandemias como la de peste, las de viruela, algunas menores, como los tabardillos, o la de la gripe de 1918, a la que tanto se ha apelado en tiempos de COVID. “Parece que estamos condenados a convivir con ellas. Ojalá pasen siglos hasta que llegue la próxima, y, en caso de que lo haga, podamos anticiparnos o responder de forma rápida. Pero si algo es seguro, es que el Ayuntamiento de Sigüenza hará todo lo posible por sus ciudadanos, como siempre hizo, cuando lleguen”, afirma Sanz.

Capítulo especial merece la devoción popular, que aún hoy se mantiene. “Seguimos celebrando San Roque, en verano, como abogado que es contra la peste que asoló Castilla. Y muy cerca tenemos también el santuario de Nuestra Señora de la Salud, en Barbatona. La relación que tiene el hombre con la sobrenaturalidad, se sigue manteniendo, porque percibe que aún hoy no es capaz de dar respuesta científica a todo lo que se le viene encima, y recurre a lo que cree más elevado”, señala el médico.

Por último, Sanz señaló en la presentación que, “cuando tengamos las historias de la medicina de las grandes ciudades, como Toledo, Santiago de Compostela, Granada, Salamanca, o Medina del Campo, importantísima en esta disciplina, tendremos un extenso y mucho mejor conocimiento de lo que ha sido la Historia de la Medicina en España”.

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