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13 mayo 2024
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10 claves para descubrir (y disfrutar) Las Landas el próximo verano

Cien kilómetros de playa, 600 kilómetros de vías ciclistas... las cifras de Las Landas impresionan, pero sería muy injusto limitarse a la pura aritmética, porque esta región de Francia es puro sentimiento y, sobre todo, un escenario perfecto para nuestras próximas vacaciones.

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Quieres vacaciones en la costa pero sin asfixiarte bajo el tórrido calor de los últimos años en julio o en agosto. Lo tienes fácil, viviendo en España, si miras hacia el norte. Cien kilómetros, cien, son los que unen Capbreton y Biscarrosse. Y entre medias, un sentido de la vida y de la fiesta muy próximo al que conocemos al sur de los Pirineos.

Esta parte de la costa francesa atrae a los amantes del surf, por unas olas que han hecho mundialmente famosas a las playas de HossegorSeignosse y Mimizan. Pero tierra adentro hay mucho más, para casi todos…

Si pones rumbo al interior, la diversión en el agua regresa en forma de grandes lagos, humedales y ríos rodeados de bosques como en Contis o Moliets que invitan a practicar multitud de deportes acuáticos: paseos en kayak, vela, esquí acuático, paddle surf, windsurf, kitesurf, wakeboard, jet ski, descenso en canoa, carrovelismo y pesca.

En Las Landas también hallarás más de 600 kilómetros de vías ciclistas señalizadas para disfrutar en trayectos de unas horas o en excursiones.

1 – El encanto de Capbreton : marina, playas y paseo marítimo

Capbreton, un nombre que resuena con el encanto de un puerto centenario. Desde los tiempos medievales, los capbretoneses han navegado los mares con audacia, arponeando ballenas en el golfo de Gascuña. Esta vocación marinera se arraiga profundamente en la historia de la ciudad, y su puerto, un refugio natural, que se alza como un testigo silencioso de su herencia. A solo 300 metros de la costa, se encuentra una maravilla geológica, la falla del Gouf, uno de los cañones submarinos más grandes del mundo. Capbreton se enorgullece de ser el único puerto en Las Landas con alrededor de 1000 amarres para navegantes aficionados y pescadores. Es también famoso por su mercado de pescado, donde encontrarás productos frescos y varios restaurantes que te transportarán al corazón de la cocina atlántica y a los sabores de pescados y mariscos.

2 – Hossegor: la elegancia de la capital del surf

Vue magique Hossegor

Hossegor es un paraíso para los amantes del surf. Es considerada la capital del surf en Europa y alberga numerosas competiciones a lo largo del año. Sus playas con dunas de arena fina ofrecen el escenario perfecto para montar las olas del Atlántico como la famosa ola ‘norte’. Aquellos que buscan emociones en el agua encontrarán aquí su paraíso. También, el corazón de Hossegor late al ritmo de su patrimonio arquitectónico único. Una ruta a pie por el legado de la Belle Époque de Hossegor nos lleva a descubrir, en poco menos de dos horas, las villas más representativas de este estilo tan singular que nació en el período de entreguerras. Hossegor posee una concentración única de las mayores marcas de surf y también tiendas de estilo boho chic en el centro, en calles impregnadas de arquitectura vasco-landesa y casas con ventanas de madera de intensos colores  o al contrario en el Parque Empresarial Pédebert con tiendas de fábrica, otra ambiente.

3 – Seignosse: aventura y bienestar en la naturaleza

Al seguir de Capbreton y Hossegor, Seignosse emerge como un paraíso costero, donde la belleza de sus extensas playas, la serenidad de la reserva natural de l’Étang Noir y la emoción del surf compiten por hacerse un hueco en tu lista de imprescindibles. Aquí, el surf no es solo un deporte; es un estilo de vida. Los spots de surf de Seignosse y Hossegor atraen a los mejores surfistas del mundo cada año y personas de todas las nacionalidades se reúnen para surfear durante todo el año. Al norte, la inmensa duna se extiende hasta el infinito, mientras que, al sur, los majestuosos Pirineos se alzan sobre el horizonte oceánico. Este es el escenario que aguarda en Seignosse, un auténtico regalo de la naturaleza. Restaurantes playeros, bares, escuelas de surf y atentos socorristas te acompañarán en cada rincón de estas costas.

4 – Vieux-Boucau, Port d’Albret… un lago marítimo y tradiciones vivas

El corazón de Vieux-Boucau late al ritmo de las aguas del lago marino, que ocupa una extensión de 40 hectáreas en el antiguo lecho del río Adour. Podrás deleitarte con las impresionantes vistas desde las orillas del lago al atardecer. Además, aquí se permiten actividades para explorar estas aguas tranquilas de una manera activa y divertida o simplemente pasear sin rumbo fijo e disfrutar de varias rutas y circuitos alrededor del lago marino. Vieux-Boucau dispone tambien de una larga selección de playas. El pueblo ofrece una variedad de animaciones. Las emblemáticas ‘Arènes’ permite descubrir las espectaculares corridas landesas, llamadas ‘courses landaises’. Aquí, los mejores toreros en bolero y los saltadores vestidos de blanco se enfrentan a las reses cuidadosamente seleccionadas por los ganaderos locales. Un festival de esculturas de madera a la deriva se celebra cada año en febrero y algunas de las esculturas creadas para el festival terminan decorando el Canal du Moïsan. Cada mañana durante la alta temporada (excepto los domingos), podrás disfrutar del mercado tradicional que ofrece una exquisita selección de productos locales.

5 – Moliets: del Temple al golf

Golf de Moliets

Moliets no solo es un refugio para los amantes del golf, sino también para aquellos que anhelan sumergirse en la naturaleza. Los senderos señalizados se adentran en los bosques costeros, donde la paleta de colores es inolvidable: el azul del océano, el blanco de la arena y el verde de los bosques crean un mosaico visual que te dejará sin aliento. La corriente de Huchet, que da nombre a una reserva natural, serpentea por el norte del municipio, brindándote la oportunidad de descubrir magníficos recodos formados por sauces, alisos y robles.  En medio de esta exuberante naturaleza se encuentra la Chapelle Saint Laurent, también conocida como la Capilla de Maâ. Este tesoro histórico, es un templo que data del siglo XII. El Golf de Moliets diseñado por el legendario Robert Trent Jones Sr., este campo de golf internacional de 27 hoyos te envolverá en un sueño para los amantes del golf.

6 – El pintoresco Léon, su mercado y su lago

Lac Léon Courant d'Huchet

Léon, un pequeño pueblo enclavado en la costa de las Landas de Gascuña, conserva un ambiente cálido y acogedor a lo largo de todo el año. Su arquitectura de ladrillo y entramado de madera, sirven de reclamo a aquellos que aprecian la autenticidad arquitectónica. Pero si hay un lugar que palpita con intensidad en Léon, es su mercado, donde los productos locales se exhiben con orgullo. El Lago de Léon, es el lugar ideal para la relajación y la diversión al aire libre. En el lado oeste del lago, el Courant d’Huchet serpentea hasta el océano Atlántico a través de densos bosques. Puedes disfrutar de un tranquilo paseo con los barqueros por su sinuoso canal. Los guías locales te contarán historias fascinantes sobre la flora y fauna únicas que habitan en este rincón mágico de Francia.

7 – Vielle-Saint-Girons, entre lagos, playas y campings en el bosque

Vielle-Saint-Girons es una estación balnearia que te invita a descubrir la belleza del litoral con 17 kilómetros de costa atlántica a y la riqueza excepcional del bosque de las Landas. Las playas son famosas por su belleza natural y su ambiente tranquilo. La playa de Lette Blanche es una de las más impresionantes, con su amplia extensión de arena blanca y sus dunas vírgenes. Vielle-Saint-Girons es especialmente conocido por sus campings ubicados en pleno corazón del majestuoso bosque de las Landas. Aquí están diseñados para preservar la privacidad de cada campista, con amplias parcelas sombreadas que te permiten relajarte en paz, con la ventaja adicional de estar a poca distancia de las playas del océano.

8 – Contis: el «chic» de Las Landas

Contis, con su genuina autenticidad, su inigualable belleza natural y su ambiente relajado, se presenta como un destino que merece ser explorado. Ya sea que tu interés resida en el apasionante mundo del surf, en la comunión con la naturaleza o sencillamente en disfrutar de la serenidad de la playa. El faro se erige majestuosamente con su torre de 38 metros de altura. Contis también guarda un tesoro natural: el Courant de Contis. Este apacible curso de agua brinda la oportunidad perfecta para navegar en canoa o en paddle board, mientras que los exuberantes bosques de pinos y robustos alcornoques que lo rodean ofrecen un escenario ideal para emocionantes excursiones en bicicleta.

A pesar de que Contis brinda una variada gama de alojamiento, desde un lujoso camping hasta sofisticados hoteles, en los últimos años ha florecido una alternativa que destaca por su autenticidad y encanto: las casas típicas de las Landas que se han restaurado para alquilar. Ubicadas en el bosque, estas antiguas viviendas forestales han sido sometidas a una meticulosa renovación que preserva su invaluable interés arquitectónico, patrimonial y cultural. Estas casas fusionan con maestría un estilo elegante y acogedor con las comodidades modernas, brindando un refugio en plena naturaleza que puede disfrutarse tanto en verano como en invierno, y que se encuentran cerca de las rutas para ir en bicicleta.

9 – Mimizan: Bosques y montañas de arena

Mimizan es conocida como «la perla de la Côte d’Argent» debido a esa combinación de ambiente costero y vibrante centro histórico. Es una impresionante zona costera de fina arena dorada que se extiende a lo largo de diez kilómetros en la Costa de la Plata que ofrece una variada selección de restaurantes. La verdadera esencia de Mimizan reside en su bosque de pinos marítimos, guardianes de las dunas. Este ecosistema vibrante, que ofrece sombra y refugio, crece en la arena y está poblado de diversas especies de plantas y animales. La magia de estas dunas se despliega como un poema escrito por el susurro del viento y la belleza que las rodea. En la Reserva Biológica de La Mailloueyre, la flora que crece en las dunas es un testimonio de la tenacidad de la vida. El lago de Mimizan, es otra joya natural con La ‘Promenade Fleurie, junto al lago que alberga una gran variedad de flores y plantas, creando un espectáculo colorido y cambiante a lo largo del año.

10 – Biscarrosse: Donde la belleza de sus lagos se funde con la historia de la hidroaviación

Aquí, la madre naturaleza ha creado un tapiz impresionante de paisajes que incluye inmensas playas de arena fina en la costa atlántica y lagos de agua cristalina en el interior. Entre estos tesoros naturales, majestuosos bosques de pinos se extienden entre las dunas, brindando panorámicas. Biscarrosse Plage se erige como un paraíso para los amantes del surf y las familias que buscan disfrutar de sus kilométricas playas. Es un lugar animado con mercados, playas infinitas y calles repletas de cafés, restaurantes y bares de todo tipo.  Además, El Museo de la Hidroaviación de Biscarrosse es un viaje en las alas del tiempo y ofrece a los visitantes una inmersión total en la fascinante historia de la hidroaviación, una parte inseparable del patrimonio cultural de las Landas.

Ya sea que optes por relajarte en un chiringuito de madera con vistas al océano mientras degustas ostras frescas o prefieras adentrarte en las orillas de sus lagos en busca de aventuras acuáticas, Biscarrosse y su historia te cautivará desde el primer instante.


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