Atienza, fotografiada por María del Mar Sanz Bernal.

Este 2021 es Año Santo, un acontecimiento que sólo ocurre cuando el 25 de agosto cae en domingo… y eso sólo pasa cada bastantes años. La tradición se cumple con un ritmo fijo de 6,5, 6 y 11 años… que incluso se alarga cuando el último año de un siglo es bisiesto. Sea como fuere, lo cierto es que en 2021 vivimos algo que no ocurría desde 2010, porque acabamos de terminar un tramo “largo”.

En Galicia, destino del célebre Camino Francés, esperan que mejore la afluencia de peregrinos sobre el nefasto 2020. En realidad, incluso los distintos itinerarios que recorre “O Camiño” por Castilla-La Mancha esperan más caminantes la próxima primavera, cuando mejore el tiempo… y si el coronavirus da un respiro, con menos restricciones.

En el caso de la provincia de Guadalajara incluso se cuenta con una Asociación de Amigos del Camino de Santiago (Aguacs). Desde ella, Juanjo Hita, recuerda que los caminos oficiales en los que trabaja dentro de la provincia son los del tramo que pertenece al Camino de la Lana, el recientemente oficializado Camino Mendocino a Santiago y otro camino no oficial, denominado Camino Jacobeo del Arcipreste que sirve como vía de enlace entre el Camino Mendocino y el de la Lana.

Hita considera que el camino de La Lana a su paso por la provincia de Guadalajara ha ido teniendo una afluencia que ha crecido con los años. En 2019, antes de la pandemia, pasaban por estos caminos fuera de pista unos 120 peregrinos anuales.

La afluencia, con ser poca, incluso disminuyó con la llegada del COVID-19 en 2020. Desde la asociaciones que forman parte del Camino de la Lana se ha creído “prudente y conveniente” no abrir ningún albergue ni dar atención jacobea. Al presidente de Aguacs le consta que ha pasado algún peregrino aunque han sido “muy pocos”.

“Ese año lo dimos por perdido”, lamenta, para señalar que aunque 2021 sea Año Jacobeo desde Guadalajara tiene la impresión de que en 2021 las cosas “van a seguir igual”. “Mientras siga un número tan elevado de muertes e infectados no consideramos oportuno que la realización de esta práctica sea posible”, ha añadido, para agregar que el peregrinaje “es el perfecto caldo de cultivo” para que un virus se propague y se deslocalice.

Respecto a las particularidades de los caminos de Santiago que discurren por Guadalajara, Hita ha destacado que “no tiene nada que ver” con los caminos principales, porque provincias como Guadalajara, Soria o Cuenca tiene pueblos con muy pocos habitantes y pocos recursos.

“Aún así existen posibilidades de que un peregrino pueda pernoctar toda la noche bajo techo, pero muy a trancas y barrancas”, reconoce el presidente de Aguacs, quien incide en que se trata de “caminos de soledad” y donde se encuentra la pureza de un camino jacobeo.

Otras rutas en Castilla-La Mancha

El presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Albacete, Pedro Antonio Serrano, señala que entre los caminos del Sureste, Levante y La Lana pasaron en 2019 más de 1.400 peregrinos; lo que considera es un “gran avance” respecto a 2003, cuando eran unas 10 personas al año las que hacían estos caminos.

Asume que el COVID-19 está afectando a la afluencia de peregrinos y pone como ejemplo que en 2020 pasaron por Alatoz, donde tienen la sede, 14 personas, en comparación con las más de 180 que lo habían hecho el año anterior. “Por Levante y Sureste pasarían en 2019 unas 1.200 personas y en 2020, 15”, insiste. Todos los albergues estuvieron cerrados el pasado año.

Respecto a las previsiones para este Año Jacobeo, Serrano recuerda que en estos pocos días que llevamos de 2021 aún hace mucho frío, pero vaticina que “si acaba esta última ola del coronavirus, hacen efecto las vacunas y se levantan las restricciones entre municipios”, la afluencia va a comenzar “de manera explosiva”.

Sobre las particularidades de la Ruta de la Lana, que es la que ocupa a esta Asociación principalmente, su presidente ha explicado que los peregrinos que la transitan suelen haber hecho muchas veces el Camino Francés, el Portugués o la Ruta de la Plata y “salen rebotados” de los mismos, por la masificación.

“En el Camino de la Lana, en cambio, no te molesta nadie y cuando llegan, lo ven como el camino más auténtico que han conocido, según nos dicen. Y es verdad, porque atraviesa zonas de Castilla y Levante, antes de juntarse con el Camino Francés, muy despobladas y en las que se respira la vida conforme era hace 40 o 50 años”, argumenta, convencido.

Senderistas en el río Escabas.
Senderistas en el río Escabas.

El Camino de la Santa Cruz

Desde la Asociación de Amigos del Camino de Santiago y de la Santa Cruz, por donde discurren las rutas que pasan por el sur de la provincia de Cuenca –Sureste, Levante y de la Santa Cruz–, su presidente, Miguel Ángel García, indica que su esperanza de cara a este Año Jacobeo es que las vacunas actúen y que con el buen tiempo mejore la situación, como ocurrió el pasado año.

El Camino de la Santa Cruz es el principal en el que actúa esta asociación y del mismo ha explicado que “sorprende mucho” a los peregrinos por su historia, ya que está basado en Fray Francisco de la Cruz, el primer peregrino que con una cruz a cuestas fue a Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela.

A ello añade que también sorprende a las personas que lo han hecho por el paisaje, porque piensan que se van a encontrar con extensiones de cereal o pistas pero, según ha añadido, el Camino de la Santa Cruz es “bastante sinuoso” con monte bajo y pinares, además de la gran cantidad de monumentos y símbolos jacobeos que contiene.

Camino de Santiago de Ciudad Real

En la misma línea, el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Ciudad Real, Francisco Ocaña, subraya que sus competencias están en el Camino Manchego, que es una aportación y un ramal del camino del sureste que va desde Ciudad Real –siguiendo el antiguo camino real de Sevilla, siempre que es posible– hasta Toledo.

Aunque asegura que no tiene datos de la afluencia de peregrinos a este Camino Manchego, sí que ha reconoce que suele ser escasa y que, por los datos que le ofrecen las pensiones con las que colabora la Asociación, está en unas cinco o seis personas en un año normal.

Un camino que siempre se intenta hacer en otoño, por lo que están a la espera de que la situación mejore meteorológicamente y se pueda salir con los campos y los caminos transitables tras las nevadas. Además confía en que se levanten las restricciones por la pandemia.

No obstante, Ocaña espera que ahora en primavera “se anime la situación” en este Camino Manchego que ha asegurado que lo hace mucha gente de fuera de España como holandeses, alemanes o peregrinos de fuera de Europa.

Destaca sobre este camino que no esté masificado y que en el mismo se puede encontrar “el espíritu” de los peregrinos buscaban en el Camino Francés cuando no había tanta afluencia. “Son gente que hacho el camino francés, el del norte y el de la plata y viene buscando recorrer la tierra del Quijote”.

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