Tren utilizado por RENFE para sus líneas de media distancia.
Tren utilizado por RENFE para sus líneas de media distancia.

Hace tiempo, incluso antes de la pandemia, el PSOE de Guadalajara se movilizó para el mantenimiento del tren en la línea Madrid-Barcelona, que da servicio esencialmente a Sigüenza. Fueron momentos de numerosas declaraciones en defensa del ferrocarril convencional, cuyas líneas han tardado dos años en recuperar el flujo normal por culpa de la pandemia. Ahora, visto para Cuenca, el enfoque es diferente.

El vicepresidente de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha defendido el planteamiento del Ministerio de Fomento de suprimir el tren convencional a su paso por la provincia de Cuenca asegurando que el escenario actual pasa por la dicotomía de «melancolía» frente a «mirar al futuro»; o de seguir con «paños calientes» para la provincia en lugar de «decisiones valientes».

En un desayuno informativo para explicar el denominado ‘Proyecto X Cuenca’ que plantea la premisa de acabar con el tren convencional a cambio de más servicios de autobús complementados por transporte bajo demanda, Martínez Guijarro ha cargado contra la «hipocresía política» de algunos que «en privado dicen que sigamos adelante mientras que luego se ponen detrás de la pancarta». «Puedo poner ejemplos personales», ha avisado.

Incluso, ha dicho que el PP ya planteaba en 2016 «algo parecido» con acción por parte del diputado por Cuenca y ministro de Justicia, Rafael Catalá, pero decayó la propuesta «por un puro cálculo electoral a corto plazo».

Olvidarse de las elecciones

«La ciudad de Cuenca tiene que hacer su reflexión, no tiene que pasar como siempre y dejar la decisión para la siguiente legislatura. Mucha gente de la ciudad nos votó hace dos años para que hubiera coordinación entre las tres instituciones y que no hubiera peleas electorales. Este es el momento de tomar esta decisión, que es complicada, pero que necesita la ciudadanía, porque la ciudad no está para paños calientes, está para tomar la decisión y ponernos manos a la obra, pero necesitamos que la gente, los grupos políticos, se olviden del resultado electoral dentro de un año y medio y piense en el futuro de la ciudad de Cuenca», ha abundado.

Con todo, este proyecto lo es «de varias legislaturas, de ciudad, no electoral», un proyecto que «necesita a la ciudad de Cuenca».

«Y desde el Gobierno regional lo tenemos claro. Lo más cómodo hubiera sido decir al Ministerio que esperara, pero no estamos para paños calientes y sí para tomar decisiones valientes», ha aseverado.

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