Embalse de Alcorlo.
Embalse de Alcorlo.

La Asociación de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara (APAG) ha lamentado «un exceso de celo medioambientalista» en contra de la producción agraria y de la ganadería en el Plan Hidrológico de la cuenca del Tajo (PHT) para el periodo 2022-2027 y así lo refleja en las alegaciones que ya ha presentado, entre las que vuelve a insistir en la necesidad de la conexión Sorbe-Bornova para trasvasar agua del pantano del río Sorbe a Alcorlo.

El presidente de la APAG, Juan José Laso, explica que, si bien dicha conexión es necesaria para el campo, también lo es para el desarrollo del Corredor, especialmente pensando que hace un mes que no llueve y si la situación continua en esa línea se pueden generar problemas.

Además, Laso ha mostrado su enfado con unos planes de cuenca en los que a su juicio «se ignora» que la sostenibilidad ambiental debe ir siempre acompañada de la sostenibilidad económica y social, sintiendo una «tremenda» preocupación por la forma de calcular los caudales ecológicos, negándose al carácter prevalente de los caudales ecológicos sobre los usos del agua.

Desde la presidencia de APAG, a través de un artículo de opinión también han mostrado su rechazo a una subida de los precios del agua porque consideran que «amenaza» la rentabilidad de los regadíos, y han vuelto a exigir que se lleven a cabo inversiones para modernizar los regadíos más antiguos así como que se creen nuevos regadíos en la provincia de Guadalajara.

Juan José Laso, presidente de APAG.
Juan José Laso, presidente de APAG.

Una situación que han reflejado en unas alegaciones en las que tal y como ha precisado Laso, también han puesto de manifiesto un «no rotundo» al trasvase Tajo-Segura por entender que llevan 42 años de derivaciones sin ningún beneficio para Guadalajara sino que, por el contrario, han soportado «daño, abandono y desidia» durante todo este tiempo.

«Con el agua del trasvase se ha desarrollado un territorio y se ha arruinado a nuestra provincia, convirtiéndola en la zona cero del despoblamiento a nivel nacional», ha subrayado.

Sólo 12.000 hectáreas de regadío en Guadalajara

Así, ha apuntado que mientras los pueblos ribereños llevan años abasteciéndose de agua potable con cisternas en la época de verano y la provincia solo cuenta con unas 12.000 hectáreas de regadío, hay otras provincias de Castilla-La Mancha, como por ejemplo Ciudad Real, poseen más de 200.000 hectáreas de regadíos.

También ha incidido en como en la cuenca del Tajo hay sistemas deficitarios, dos de ellos en nuestra provincia: Henares y Tajuña. En concreto, según Laso, el sistema que más afecta a los regadíos de Guadalajara es el sistema del Henares, con unas demandas agrarias consolidadas en 2021 de 135,58 hectómetros cúbicos y la asignación contemplada para 2027 es de 114,8 hectómetros cúbicos, lo que implica que «la reserva es igual a cero hectómetros cúbicos», ha indicado.

«Este sistema está al límite y una de las soluciones a medio plazo que volvemos a plantear en las alegaciones al PHT 2022-2027 es la conexión Sorbe-Bornova», ha subrayado tras lamentar que en Guadalajara todavía no se tenga el agua asegurada ni para el uso agrícola ni para otros usos.

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