Nadie sabe a ciencia cierto cómo se van a poder volver a abrir las puertas del coso de Las Cruces para dar festejos taurinos en Guadalajara. (Foto: La Crónic@)
Plaza de Toros de Guadalajara, recinto habitual este verano para espectáculos musicales hasta la madrugada. (Foto: La Crónic@)

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Guadalajara aprobará en los próximos días la adjudicación de la gestión de la plaza de toros a la empresa que haya presentado la mejor oferta, entre Funtausa y Tauroemoción. La suerte parece decantada hacia la primera, del grupo Matilla, como ha venido informando LA CRÓNICA en los últimos días.

El deseo del alcalde, Alberto Rojo, según propia confesión este viernes, es que la capital tenga este próximo mes de septiembre una feria taurina «de altura» con motivo de las Ferias y Fiestas.

Así se ha pronunciado el alcalde a preguntas de los periodistas durante la inauguración de las obras de remodelación de la piscina de verano de San Roque, donde ha confirmado que continúa el proceso de contratación, en el que ya se han calificado las ofertas y se ha pedido la documentación, en espera de que en unos días la Junta de Gobierno Local materialice la adjudicación del contrato.

«Está finalizando la tramitación y serán los servicios técnicos y la mesa de contratación los que marquen los pasos», ha precisado.

Algo más de tres puntos marcan la diferencia

Como ya han podido conocer los lectores de este diario, Funtausa ha superado en poco más de 3 puntos a Tauroemoción, su rival en un procedimiento que no ha despertado el interés de más empresas y que obligará a trabajar contra reloj al adjudicatario.

Lo que se va a contratar es la organización de la feria taurina de 2022 y 2023, incluidos los encierros por las calles de Guadalajara.

Lo que hasta ahora se ha conocido, porque está publicado en la plataforma del Estado que sirve para dar público conocimiento, es la valoración realizada de las dos ofertas por parte de la Mesa de Contratación, reunida el pasado 3 de junio, asunto que posteriormente se vio en Junta de Gobierno Local.

Criterios y puntuación

Los detalles que han resultado decisivos son los aspectos de las ofertas sometidos a «criterios de juicio de valor», donde Funtausa ha más que doblado a Tauroemoción (50 puntos frente a 23) mientras que en los «criterios automáticos» ha ocurrido lo contrario, pero sin tanta diferencia: 26,50 contra 50. Así, la suma total ha resultado de 76,50 para Funtausa contra los 73 de Tauroemoción.

Los dos concurrentes se jugaban hasta 50 puntos en la confección de los carteles, con 40 para el nivel de los diestros (medido por las corridas toreadas en plazas de primera y segunda, los triunfos conseguidos y el número de reses lidiadas) y con apenas 10 puntos para las ganaderías ofertadas, que también se baremaban por su presencia en plazas de primera y segunda categoría.

Por precio, es decir por renuncia a parte de la subvención, las ofertas decidían hasta 20 puntos.

Los actuales empresarios tienen la exclusiva del coso hasta finales de 2021, gracias a la prórroga solicitada y obtenida al comienzo de la pandemia. (Foto: La Crónic@)
Todos los problemas actuales comenzaron en mayo de 2021 con la «espantada» de los últimos empresarios de la plaza de toros de Guadalajara. En la imagen, presentado sus últimos carteles en el coso de Las Cruces, los de 2019. (Foto: La Crónic@)

Gestiones fallidas después de la «espantá del anterior empresario

El Ayuntamiento de Guadalajara tramitó en mayo de 2021 la solicitud de la UTE Coso de las Cruces para rescindir de mutuo acuerdo el contrato para la organización de espectáculos taurinos, encierros y sueltas de vaquillas correspondientes a las Ferias y Fiestas de la ciudad.

Según un comunicado de aquellos días, «el Ayuntamiento de Guadalajara sigue pendiente de la evolución de la pandemia, así como de las directrices en torno a espectáculos que dicten las autoridades sanitarias, a fin de tomar una decisión en relación a la celebración de las Ferias y las Fiestas o de algunas de las actividades relacionadas con las mismas, como los eventos taurinos. En este último caso, el Gobierno municipal recurriría a una fórmula contractual únicamente para el presente ejercicio«. No fue así.

El contrato que unía a ambas partes fue suscrito en 2015 y vencía en 2020, en plena pandemia. Se autorizó, a petición de la empresa, una ampliación hasta ese mes de mayo de 2021.

Llegada la fecha limite para la presentación de los carteles de 2021, la empresa alegó que a 31 de mayo la legislación seguía impidiendo celebrar encierros urbanos y, por otro lado, la organización de corridas de toros estaba a expensas de la evolución de la situación sanitaria en relación a los aforos.

Los servicios jurídicos del Ayuntamiento emitieron un informe favorable a dicha solicitud y el Área de Contratación cursó los trámites oportunos para que la Junta Local de Gobierno hiciera efectiva la rescisión del contrato en cuestión de días.

La alternativa aún no ha llegado.

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