Nadie sabe a ciencia cierto cómo se van a poder volver a abrir las puertas del coso de Las Cruces para dar festejos taurinos en Guadalajara. (Foto: La Crónic@)
Plaza de Toros de Guadalajara. (Foto: La Cró[email protected])

Incluso antes de que se conozca el pliego de condiciones para que el Ayuntamiento de Guadalajara adjudique la gestión de la próxima feria taurina de la capital alcarreña, ya hay una empresa que ha mostrado su interés en hacerlo. No se trataría sólo de organizar las corridas de septiembre y los encierros, sino de mantener a lo largo del año una constante actividad para recuperar el alicaído coso de Las Cruces.

En ese ruedo más que centenario no ha habido festejos desde antes de la pandemia. La falta de publicación del pliego está ya siendo un condicionante cada vez más grave, con las primeras figuras del escalafón habiendo firmado ya su presencia en numerosísimos carteles. Valga como ejemplo el caso de Morante de la Puebla, que a estas alturas del año ya tiene confirmada su presencia en más de un centenar de plazas españolas, muchas de ellas de tercera categoría. Guadalajara, en estos momentos, está fuera del circuito y de las negociaciones en los despachos.

La primera, «Tauroemoción»

La primera empresa que ha mostrado su interés es «Tauroemoción», que tiene a su cargo 16 plazas de toros en toda España. Su máximo responsable, Alberto García, lo confirmaba este viernes, a preguntas de LA CRÓNICA, aprovechando su presencia en uno de los tradicionales cocidos taurinos que periódicamente se celebran en la capital de la provincia.

En presencia del empresario José Luis Viejo, responsable de «La Muralla» de Brihuega y con el que mantiene una estrecha colaboración, el turolense García explicitó su interés por llevar Guadalajara, del mismo modo que ya lo hace con la madrileña plaza de Vistalegre y otras de segunda categoría como Jaén o Soria. 

Alberto García, de Tauroemoción, este viernes en Guadalajara. (Foto: La Crónic@)
Alberto García, de Tauroemoción, este viernes en Guadalajara. (Foto: La Cró[email protected])

A juicio de Alberto García, los responsables municipales «deber mirar que vengan empresarios con experiencia y no con dudosa reputación», una reflexión muy pertinente habida cuenta lo azarosa que resultó la experiencia del pasado verano, cuando quedó desierto el fallido intento de montar sin apenas tiempo una la Feria de la Antigua en la capital.

El empresario Alberto García, apoderado también de Emilio de Justo, resalta que «se debe trabajar todo el año, que se hable de toros y no solo durante la Feria» además de insistir para que se asuma que «ahora Guadalajara no le está dando un tesoro al empresario, aunque puede resurgir y llegar a ser una plaza de referencia».

El tirón económico que para la hostelería y el conjunto de la ciudad pueden suponer las corridas de toros es otro aspecto que, aunque muy descuidado en los últimos años, anima que a no olvidar por más tiempo. Asimismo, el eventual apoyo económico desde las arcas municipales debiera servir para abaratar el precio de las localidades en taquilla.

«Tauroemoción» ha conseguido hacerse un nombre dentro de su sector desde que la creara Alberto García en 2009, muy orientada entonces hacia los festejos populares, cuando contaba apenas 24 años». Ahora, a sus 36, está en nuevos retos.

Tendidos del coso de Las Cruces durante una de las corridas de toros de la feria de 2016. (Foto: La Crónic@)
Tendidos del coso de Las Cruces durante una de las corridas de toros de la feria de 2016. (Foto: La Cró[email protected])

¿Qué se sabe del pliego de Guadalajara?

El pasado 1 de febrero se daba a conocer el expediente administrativo para la organización de la feria taurina de 2022, a la busca de una nueva empresa y para, como máximo, los próximos cuatro años. Lo aprobado hasta ahora, en Junta de Gobierno Local, es la memoria que recoge las características básicas de los eventos que compondrán la feria taurina, así como el valor máximo del nuevo contrato «contra el que los futuros licitadores podrán presentar ofertas a la baja».

La Feria Taurina de Guadalajara, cuyas fechas serán determinadas siempre por parte del Ayuntamiento, constará de cuatro encierros con cuatro sueltas de reses posteriores y cuatro festejos taurinos como mínimo, con un importe máximo anual para el Ayuntamiento de 250.000 euros más IVA.

El contrato que se firme tendrá una vigencia de dos años y una eventual prórroga de otros dos. 

A diferencia de lo que ocurría hasta ahora, el uso de la plaza de toros no será privativo para el adjudicatario. Un nuevo reglamento municipal, aprobado meses atrás, permite celebrar eventos de todo tipo y por cualquier interesado, previo pago de la correspondiente tasa.

Más información: