La acusada, captada cuando caminaba con el bebé en brazos hacia el exterior del Hospital.
La acusada, captada cuando caminaba con el bebé en brazos hacia el exterior del Hospital.

El juicio contra la mujer de 47 años, vecina de Cabanillas del Campo, que presuntamente simuló ser pediatra en el Hospital Universitario de la capital para raptar a un bebé recién nacido se celebrará el próximo martes, en la Audiencia Provincial de Guadalajara. La Fiscalía pide para la acusada una pena de cinco años y nueve meses de prisión.

El Ministerio Fiscal considera que los hechos son constitutivos de un delito de detención ilegal, agravado por simular autoridad o función pública y, además, porque la víctima es menor de edad, concretamente un bebé recién nacido. Para la acusación no se percibe en la mujer ninguna circunstancia que modifique su responsabilidad criminal.

Como recordarán los lectores de LA CRÓNICA, los hechos ocurrieron el pasado 2 de febrero de 2019. Un dispositivo de búsqueda puesto en marcha de inmediato por la Policía Nacional de Guadalajara cuando ocurrieron los hechos. La colaboración ciudadana fue determinante para que poco más de tres horas la acusada, en prisión preventiva en la actualidad, fuera detenida en el chalé que ocupaba desde hacía tiempo en Cabanillas del Campo, donde entregó el recién nacido a sus padres.

Había perdido un bebé

La acusada, que según confirmaron en su momento desde la Subdelegación del Gobierno en Guadalajara y desde la Comisaría de Policía, había perdido un bebé recientemente, se dirigió a la planta cuarta de Maternidad del Hospital de Guadalajara. Vistiendo una bata blanca de personal sanitario, se introdujo en la habitación donde se encontraba la madre y el bebé. Simuló ser pediatra y con el pretexto de realizar una prueba médica, se llevó al recién nacido.

Una mañana de vértigo

Los hechos se produjeron sobre las 10.20 horas y a las 13.20 estaba ya estaba localizado, en gran parte, gracias a la colaboración de una farmacia de Cabanillas donde acudió a comprar leche para el bebé. Allí manifestó no saber qué tipo de leche tomaba, extremo que puso en alerta al personal farmacéutico y activó las sospechas, difundiendo una imagen de la presunta autora de los hechos para que las farmacias de la zona tuvieran constancia de ello.

Tras informarles un vecino que cerca, una señora, había tenido un bebé y había fallecido, localizaron su domicilio y al bebé, comprobando que la numeración del cordón umbilical se correspondía con la que llevaba la madre en el hospital. Poco después, la acusada reconocía los hechos.

La vista está inicialmente prevista para un único día, en sesiones de mañana y tarde. Por la sala pasarán testigos y peritos. En esta ocasión, los periodistas no podrán estar presentes y sólo podrán seguir el juicio por una señal de vídeo.