Alfredo Ruano.
Alfredo Ruano.

No he podido resistir la tentación de ver el documental de HBO “Cuatro horas en el Capitolio” e intentar discernir en que piensa una persona que sin otra cosa mejor que hacer en su vida, decide asaltar uno de los símbolos de la democracia de Estados Unidos en el momento que se tenía que certificar la victoria electoral de Biden sobre Trump.

Pero me he dado cuenta que quizás la clave no está en analizar las reacciones de las personas que asaltaron este símbolo, porque al final cuando el individuo se convierte en turba, suelen pasar estas cosas, y quizás sería más productivo, saber quiénes y con que motivación son los que están detrás de estos actos.

En todo caso habría que analizar como un político como Trump a través de bulos y arquitectura de comunicación o lo que se conoce con el eufemismo en tiempos de conflicto armado como el que está sucediendo ahora en Ucrania como guerra hibrida, (porque la política la convierten en una guerra), puede influir en las personas para convertir al individuo en turba e intentar derribar la soberanía popular.

Es un documental que no puede dejar indiferente, lo reconozco a mí me ha perturbado, quizás porque estamos sufriendo en España algo parecido que en el resto del planeta, no es algo nuevo, ya se constata que en tiempos de romanos, se usaban las fake news para soliviantar a las masas o desprestigiar a los candidatos,  que es lo mismo que el partido Nazi llamaba propaganda para controlar a las masas o lo que se llama hoy en día Trumpismo.

Esta nueva forma de guerra hibrida política, se ha instalado también en nuestro país, y como hace constatar el documental de HBO construido a través de teléfonos móviles, que no dejan de aparecer durante todo el transcurso de la grabación, aprovechan las nuevas tecnologías, redes sociales y medios de comunicación como altavoz para lanzar mensajes y convertir a los individuos en turbas o personas al servicio de una causa pseudo política.

Quizás me haya impresionado, porque, aunque menos grave que lo sucedido en el capitolio, no puedo dejar de pensar en lo acontecido cuando una turba asalto el ayuntamiento de Lorca por un bulo sobre unas declaraciones de Alberto Garzón sobre las macro granjas, y como a partir de ese bulo, se montó una guerra hibrida por parte Vox y Partido Popular para desmontar el gobierno de coalición, o como ahora se pone en entredicho la votación del congreso donde se aprobó la reforma laboral y por lo tanto la democracia, por un error humano de una persona que se equivocó al votar.

Dicen que en la guerra la primera víctima es la verdad, se utiliza una mentira para engañar y que no se sepa lo ocurrido o lo que está ocurriendo, o lo que es mucho más terrible intentar utilizar esa mentira para sacar un redito político, y corriendo riesgo de que esa mentira termine calando en los individuos y que se terminen convirtiendo en turbas que desestabilicen la confianza de las instituciones.

Viendo el teatro, postureo, ruido y en los casos más extremos la violencia verbal en que muchas veces se convierte el debate político, tendríamos que tomar buena nota y pedir debates profundos de ideas, con coherencia y serenidad, no merece la pena usar noticias falsas o mensajes incendiarios para arrancar un puñado de votos, porque al mismo tiempo se pone en riesgo la credibilidad de las instituciones democráticas, y cuando los individuos dejan de creer en estas, se corre el riesgo de que se conviertan en turba, con la que nadie puede razonar ni frenar.

Alfredo Vicente Ruano
Portavoz del círculo PODEMOS Guadalajara


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