TOLEDO, 4 (EUROPA PRESS)

La Conferencia Episcopal Española ha pedido este sábado que se dote a la población de más equipos de protección tales como mascarillas y guantes y permitir así la presencia de los familiares más cercanos a los entierros de sus allegados y evitar un “sufrimiento mayor”.

En una nota de prensa que ha hecho pública la Conferencia Episcopal Española con motivo de la celebración de la Semana Santa durante el coronavirus, los obispos reclaman de esta manera que los familiares puedan dar un último adiós de manera presencial.

“¿No sería posible producir en nuestro entorno más equipos de protección que, además de proteger al personal sanitario, permitieran la presencia de los familiares más cercanos y la debida asistencia espiritual?”, se pregunta la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española.

Además, en su escrito aseguran que la edad no puede ser considerada como “el único y automático criterio de elección” porque de ser así consideran que se estaría discriminando a los ancianos. Por ello, apelan a buscar tratamientos lo más equivalentes posibles, a intercambiar recursos, y al traslado de pacientes.

“En cualquier caso, nunca debemos abandonar al enfermo, incluso cuando no hay más tratamientos disponibles: los cuidados paliativos, el tratamiento del dolor y el acompañamiento son una necesidad que nunca hay que descuidar”, aseguran.

RECLAMAN ALTURA DE MIRAS A LOS PODERES PÚBLICOS

Por otra parte, los obispos reconocen que la crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha abierto una herida en el campo económico y por ello han instado a los poderes públicos, las empresas y los trabajadores a tener “altura de miras” y no actuar con “interes particulares”.

En este sentido, han apelado a una “estrecha colaboración” entre el sector público y el privado y entre las instituciones civiles y religiosas. “Hacemos un llamamiento a una alianza de toda la sociedad y sus instituciones en favor de este gran proyecto común”, dicen.

También hacen especial mención a los más vulnerables y agradecen la labor de Cáritas y otras instituciones de la Iglesia, así como hacen un llamamiento a la “participación” de todos los ciudadanos: “La fraternidad alumbra esperanza”.

Por último, instan a mantener una colaboración a nivel nacional e internacional dada la globalización de la pandemia.