Las torres de refrigeración de la central nuclear de Trillo vuelven a dejar ver sus penachos de vapor de agua.
Las torres de refrigeración de la central nuclear de Trillo vuelven a dejar ver sus penachos de vapor de agua.

La central nuclear de Trillo se conectó a la red eléctrica a las 13.42 horas del pasado sábado, 20 de junio, tras concluir el programa de actividades correspondientes a su 32ª recarga de combustible. De esta forma se inicia el trigésimo tercer ciclo de operación.

La recarga 32 de la central nuclear de Trillo ha tenido una duración superior a lo habitual, 34 días, “para garantizar la protección frente al COVID-19 de todos los trabajadores”, según ha destacado la propia central.

Durante este periodo se han reforzado las medidas de seguridad y prevención puestas ya en marcha desde el inicio de la pandemia para minimizar el riesgo de contagio y asegurar la ejecución de los trabajos garantizando la salud de todos los trabajadores.

“La prioridad de Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT) es la protección de todos los trabajadores frente al COVID-19, manteniendo los máximos niveles de prevención frente a la accidentabilidad, la seguridad nuclear y la protección radiológica” destacan desde la propia instalación.