Hospital de Guadalajara, en julio de 2020. (Foto: La Crónic@)
Hospital de Guadalajara, en julio de 2020. (Foto: La Crónic@)

Castilla-La Mancha cuenta con un rastreador por cada 4.766 habitantes, mientras que otras comunidades como Madrid, con cuatro veces más población, tienen un rastreador por cada 36.000 habitantes. Según los datos publicados por el diario El País sobre los profesionales de la salud pública encargados de localizar cada contacto cercano de un caso de COVID-19 por comunidades autónomas, Castilla-La Mancha es la tercera comunidad con más rastreadores.

Los expertos sanitarios señalan que la cifra adecuada es de un rastreador por cada 5.000 habitantes, por lo que Castilla-La Mancha sería una de las tres únicas comunidades de España que cumplen con estos criterios, mientras que la media nacional se sitúa en unos 11.970 habitantes.

Según la estrategia actualizada del Ministerio de Sanidad, todos los casos sospechosos se mantienen en aislamiento a la espera del resultado de la PCR y se inicia la búsqueda de sus contactos estrechos convivientes.

En caso de PCR negativa, y si no hay una alta sospecha clínica, el caso se da por descartado y finaliza el aislamiento. El estudio y seguimiento de los contactos estrechos tiene como objetivo realizar un diagnóstico temprano para evitar la transmisión en periodo asintomático.

Sería un contacto estrecho cualquier persona que haya proporcionado cuidados a un caso: personal sanitario o sociosanitario sin utilizar las medidas de protección adecuadas, miembros familiares o personas que tengan otro tipo de contacto físico similar. También quien haya estado en el mismo lugar que un caso, a una distancia menor de 2 metros y durante más de 15 minutos.

Ante cualquier caso sospechoso, está indicado iniciar la identificación y control de sus contactos estrechos convivientes, recomendándoles evitar salir del domicilio. La identificación y control del resto de contactos estrechos (no convivientes) se podrá demorar hasta que el caso sea clasificado como caso confirmado con infección activa, a consideración de la comunidad autónoma correspondiente, siempre que dicha confirmación pueda garantizarse en el plazo de 24-48 horas.

Si la PCR del caso sospechoso resultara negativa, se suspenderá la cuarentena de los contactos.

Cualquier persona que sea identificada como contacto estrecho deberá ser informada y se iniciará una vigilancia activa o pasiva por parte de los rastreadores, siguiendo los protocolos establecidos en cada comunidad autónoma.