Ascensión Mendieta ha muerto. Era hija del sindicalista alcarreño Timoteo Mendieta, fusilado en Guadalajara en noviembre de 1939. Los restos fueron recuperados por sus familiares de una fosa común del cementerio de esta capital tras un proceso que duró años. Ahora, Ascensión, de 93 años, yacerá desde este martes en el cementerio de La Almudena, en Madrid, junto a su padre.

Su hija, Chon Vargas, en declaraciones a Europa Press para LA CRÓNICA, ha manifestado el orgullo de haber tenido una madre "tan luchadora", que "nunca cesó" en ir detrás de lo que creía y que ahora descansará, "como era su deseo", con su abuelo Timoteo, del que nunca ha dejado de hablarles por muchos años que hayan pasado.

Esta tarde ha quedado abierta una sala en el tanatorio de la M-30 de Madrid y el 17 de septiembre los restos de Ascensión serán traslados, a partir de las cuatro y media de la tarde, para recibir sepultura junto a los Timoteo, tal y como quería la anciana. "Mi madre ha sido una luchadora hasta el final y hasta en sus últimos minutos ha recordado a su padre", ha apuntado la nieta.

Los restos de Timoteo Mendieta, fusilado tras la Guerra Civil, descansan desde hace meses en La Almudena tras una larga lucha de su hija y el resto de la familia que concluyó con su recuperación de la fosa común en la que se encontraban, en el cementerio de Guadalajara. En ese proceso estuvo presente días enteros Ascensión.
 
Su nieta, Aitana Vargas, también ha dado muestras del amor y el respeto y admiración que sentía por esa abuela luchadora con un mensaje en Twitter en el que se leía "el espíritu de mi abuela Ascensión Mendieta se ha sumado hoy al de su padre @timoteomendieta. Pronto descansarán juntos en el final de una travesía que prendió la llama de esperanza en otros españoles que buscan a sus seres queridos. Gracias por acompañarla en este viaje".

Ascensión Mendieta tenía 88 años cuando viajó en un avión a Argentina para pedir ayuda a la jueza que ordenaría a través del principio de justicia universal la exhumación de la fosa, dentro del proceso penal abierto en Argentina para investigar los crímenes de la dictadura franquista.

El cuerpo de Timoteo Mendieta fue enterrado el 16 de noviembre de 1939, un día después de ser fusilado. Los libros del cementerio lo ubicaban en la fosa 2, lo que entorpeció los trabajos de búsqueda, pues finalmente fue hallado encontrado en la Fosa número 1.