Juan Ramón Rallo, durante su conferencia.
Juan Ramón Rallo, durante su conferencia.

CEOE-CEPYME Guadalajara ha desarrollado este miércoles un nuevo foro empresarial que, debido a la crisis sanitaria del COVID-19, se ha materializado de manera virtual, con acceso libre. El foro, como estaba previsto, ha contado con la presencia de Juan Ramón Rallo, economista muy conocido por sus frecuentes apariciones en medios de comunicación.

A juicio del ponente, el coronavirus será un tema recurrente en los próximos años. Ha diferenciado las crisis con las que hemos convivido en los últimos años, que eran de carácter financiero, respecto a la actual, que está causada por una pandemia y donde hay que diferencia el shock de la oferta y el shock de la demanda.

Ha recordado Rallo que el shock de la oferta viene derivado de una reducción en las horas de trabajo a lo largo del año, a consecuencia del coronavirus, a no ser que la empresa, se haya podido readaptar al teletrabajo. En España, este shock de la oferta comenzó en el mes de febrero, cuando China ya estaba en crisis por el coronavirus y comenzaron a escasear los bienes intermedios y, con ello, las cadenas de producción europeas, se resintieron.

Miedo en el consumidor

Por su parte, el shock de la demanda es el producido por no querer consumir por el miedo al contagio, por lo que, la producción, también se resiente. Como contrapartida, como ha argumentado el ponente, se está incrementando el ahorro ante la incertidumbre de lo que está por llegar. En España, la crisis se ha concentrado en los sectores de consumo y producción social debido al confinamiento y al distanciamiento social, y el hundimiento de la economía está causado por el descontrol interno de la pandemia.

Juan Ramón Rallo, durante su intervención, también ha hecho referencia a las dos fases en las que se puede recuperar la economía. Una recuperación rápida con la reactivación del tejido productivo y una recuperación más lenta donde se produce una reestructuración del tejido productivo. Ha reconocido que “parte de la actividad ya se ha normalizado” pero ha señalado también que “hemos caído en una segunda ola, donde la recuperación va a ser más lenta de lo esperado”, y donde cada vez “hay más empresas que necesitan ser reestructuradas”. A este respecto el experto económico ha recordado que estas empresas con “problemas” serán aquellas que no se hayan descapitalizado, lo estén haciendo en estos momentos o tengan previsión de ello en el corto plano y aquellas empresas que estén en sectores donde la demanda ha caído drásticamente.

Cambios necesarios

Se habla del cambio en los hábitos de consumo hacia unos con más seguridad sanitaria, donde la producción de bienes y servicios tiene que ir a la par con el teletrabajo y el distanciamiento social, reconociendo Rallo que “no todos los modelos de negocio se van a poder readaptar”, y que lo que hace falta, en estos momentos es “ahorro e inversión”.

En cuanto a la inversión, ha expuesto dos modelos de cómo canalizar la inversión productiva para reestructurar la estructura de las empresas, siendo estos la atracción de capital privado y un segundo modelo donde el Estado capte el capital y se encargue de decidir donde se invierte; España se encuentra, en estos momentos, en este segundo modelo. Es el Estado el que decide donde se invierte, qué empresas salva y qué sectores productivos potencia. “Es muy probable que la mayor parte del dinero de Bruselas se destine a modelos de negocio no viables y no a fomentar el crecimiento a largo plazo de la economía española”, considera Rallo.