Piara de jabalíes.

La Asociación de Titulares de Cotos de Caza (Atica) en Castilla-La Mancha ha aplaudido que por fin se permita la actividad cinegética. Consideran que el turismo aparejado a esta práctica deportiva supone un ingreso importante para muchos pequeños municipios de toda la región y, en concreto, para Guadalajara. En esta provincia. algunos pequeños municipios tienen en la gestión de la caza prácticamente el único ingreso reseñable y “aún se puede salvar la temporada”.

Así lo ha indicado a Europa Press para LA CRÓNICA el presidente de Atica en Guadalajara, Juan Manuel Rodríguez Morcillo. Sostiene que la importancia en la economía de muchos pueblos “es absoluta”, tras insistir en que el turismo cinegético supone una parte “considerable” en el PIB de la región.

El presidente de Atica en Guadalajara, Juan Manuel Rodríguez Morcillo.
El presidente de Atica en Guadalajara, Juan Manuel Rodríguez Morcillo.

Rodríguez cree que la salida de la crisis por el COVID-19 va a ser “complicada”. Aun así, piensa que al permitirse la actividad cinegética ya, se evitará que algunos de los contratos que aún no se habían anulado con los ayuntamientos para la caza del corzo se pierdan. “Creo que se puede salvar la temporada”, ha subrayado.

Cuenta atrás hasta el 31 de juio

Algunos contratos de venta de precintos de corzos con ayuntamientos se han anulado por el COVID-19 pero como la temporada no finaliza hasta el 31 de julio, Rodríguez ha señalado que aún queda algo de tiempo, y que la ampliación de la movilidad entre provincias será vital.

De momento, el hecho de que aún no se permita la movilidad interprovincial “impacta de lleno” a la región castellanomanchega, ha indicado Rodríguez Morcillo. Asume que parte de quienes pagan por la concesión de los precintos del corzo son madrileños que “dejan muchos beneficios económicos en muchos pueblos, tanto la comunidad como de Guadalajara en concreto”.

Actividad sin riesgo de contagio

“Nos ha costado pero al final ha sido posible”, ha subrayado Rodríguez tras incidir en que, además, la caza es también una actividad de “nulo riesgo” desde el punto de vista de contagio de este virus, porque se practica de manera individual y en medio del monte.

Según Rodríguez, el campo está muy bien ahora para la caza por la carencia de gente en los montes, algo que “conlleva que los animales están más tranquilos y se expongan más”.

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