Viñedos en espaldera en la comarca de Mondéjar, de Bodegas Mariscal.
Viñedos en espaldera en la comarca de Mondéjar, de Bodegas Mariscal.

La vendimia en la Denominación de Origen ‘Mondéjar’ se ha iniciado con una previsión halagüeña en cuanto a la calidad de la uva. Junto con eso, y a diferencia de lo que ocurre en otras comarcas españolas, la ausencia de temporeros facilitará el control del coronavirus en la comarca.

En efecto, en Mondéjar la recogida de la uva con máquinas vendimiadoras ha sustituido “casi en un 90%” a la mano de obra. Tanto es así que se precisan vendimiadores más allá de los del ámbito familiar de los propios productores, ya casi todas las viñas son ya en espaldera, para facilitar la mecanización.

En cuanto a la vendimia se refiere, si bien en la mayor parte de la comarca se han recogido ya las variedades más tempranas de uva blanca y Shyrah; sin embargo, el grueso de la recogida se afronta ahora… al menos si las lluvias lo permiten.

La recogida con máquinas vendimiadoras requiere un cuantiosa inversión inicial, pero también es más rentable a la larga. Entre otras cosas porque, en muchos casos, los agricultores las adquieren en comunidad de bienes y las comparten, pero también porque llevaban años sin encontrar mano de obra. A ello se les habría añadido esta vez el problema de solventar las exigencias de la Covid-19.

Una recogida perfecta

Otra ventaja de vendimiar con máquinas estriba, apostilla Sánchez, en que la uva se recoge con frío y llega a la bodega “tersa, perfecta”. ” A nosotros, las medidas frente al coronavirus no nos están afectando porque en la recogida interviene una máquina vendimiadora y un tractor, no hay apenas gente”.

Así, según Sánchez, una máquina realiza fácilmente en una hora diaria el trabajo de antes realizaban una decena de personas en un día, ha explicado remontándose a que no se puede comparar como se desarrolla actualmente la recogida de la uva a como se hacía antes. “Si bien hace años hacía falta un contingente de gente tremendo, ahora vienes a Mondéjar a ver vendimiar”, ha precisado el presidente de la DO Mondéjar.

Una inversión muy rentable

Sánchez ha estimado el coste de la máquina por una hora de trabajo en unos 200 euros y ha asegurado que si tuviera que realizarse la vendimia a mano supondría quintuplicar el gasto, “coste sin tener en cuenta el coronavirus”, ha subrayado.

Así, si una persona recoge a diario una media de 1.000 kilos de uvas, la máquina recoge 9.000 kilos en una hora. Sánchez sitúa el final de la vendimia a primeros de octubre y la cantidad similar a la del pasado año, unos dos millones de kilos de uva, siendo Guadalajara una de las provincias en las que se recoge más tarde, porque viene más tardía.

Las subvenciones de Europa llevaron, hace varias décadas, a muchos agricultores de la comarca a retirar sus viñas. Si bien casi el 70 por ciento del término municipal de Mondéjar llegó a estar dedicado al viñedo, de aquella extensión apenas queda la quinta parte.

Piden poder plantar más

Ahora, la demanda del sector está en reivindicar más derechos para poder contar con más plantaciones de viñas que darían más trabajo y generarían más riqueza y empleo en una comarca despoblada. En esos términos se expresa el presidente de la Denominación de Origen ‘Mondéjar’, José Luis Sánchez, para quien la campaña de este año se prevé “excelente”.

Sánchez considera que no se trata igual a la provincia alcarreña que a otras provincias de la región, sobre todo en lo que tiene que ver con el reparto de concesiones de derechos para ampliar la plantación de viñas. Sánchez insiste en pedir al Ejecutivo de Castilla-La Mancha que “se tenga más en cuenta a Guadalajara, sus necesidades y el hecho de que para esta provincia sería otra forma más de afrontar la despoblación”.

Sostiene Sánchez que cada vez son más los agricultores que le expresan esta queja, porlos numerosos inconvenientes que tienen a la hora de solicitarr más hectáreas para cultivar y cómo ello les lleva desistir en el intento porque “están desmotivados”.

Podrían vender más vino de Mondéjar

“Queremos poner más hectáreas porque aquí no hay problemas de venta de vino, pero no nos las conceden”, ha precisado Sánchez sin querer desvelar más al respecto pero insistiendo en que, además, “las viñas de esta comarca no producen excedentes” y en que tienen el mismo derecho que otras provincias de la región a las que se les han otorgado más concesiones.

“Se ve que tenemos poco peso”, ha subrayado el presidente de la DO tras incidir en que, en su opinión, es algo incongruente que no se tenga en cuenta desde la Junta su demanda ya que “los pueblos con viñas carecen de despoblación”.

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