Instalación y puesta a punto del nuevo sistema para hacer test de COVID-19 en el Hospital de Guadalajara.
Instalación y puesta a punto del nuevo sistema para hacer test de COVID-19 en el Hospital de Guadalajara.

Lo anunció Page hace un mes y ya se ha hecho realidad en Guadalajara, aunque todavía haya que terminar de formar al personal que lo maneje. El Hospital Universitario de Guadalajara dispone desde hace días de un nuevo equipo, que facilita la realización a gran escala de test de coronavirus. Como publicó con todo detalle este diario el pasado 27 de mayo, se trata de una patente de una multinacional catalana, que aporta tanto la máquina como reactivos para realizar hasta 1.000 test de coronavirus al día.

Según se destaca desde el propio Hospital, “el nuevo sistema automatiza los procesos y acelera el diagnóstico pudiendo dar resultados, en algunos casos, en apenas minutos, mientras que los medios empleados hasta ahora no ofrecían resultados hasta pasadas al menos cinco horas”.

Formación de profesionales

En estos días se está llevando a cabo la formación a los profesionales de la sección de Microbiología y Parasitología del Hospital de Guadalajara que se encargarán del manejo de este equipo y el procesamiento de las muestras.
Los aficionados a la historia militar saben que los Panther fueron unos carros de combate fabricados por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Querían ser la respuesta a los T-34 rusos, que ya empezaban a arrasar a sus enemigos en el frente oriental. Ahora, “Panther” es también un arma, pero para otra guerra. Concretamente, contra el COVID-19.

La Junta ha adquirido 9 de estas máquinas, a las que el presidente regional calificó de robots. Su función es procesar test de diagnóstico del COVID-19 del tipo TMA. “Es el sistema más avanzado que hay en el mundo” para la detección del coronavirus, resaltaba el propio presidente entonces.

Sistema Panther, de Grifols, adquirido por Castilla-La Mancha para pruebas de COVID-19.
Sistema Panther, de Grifols, adquirido por Castilla-La Mancha para pruebas de COVID-19.

Tecnología catalana vía estados Unidos

Según pudo confirmar LA CRÓNICA por otras fuentes, lo adquirido es en realidad todo un sistema desarrollado por Grifols, la conocida multinacional catalana. Al igual que en los ya famosos PCR, hay que recoger una muestra de la garganta con un hisopo. A partir de ahí, sobre la misma base teórica, empiezan las diferencias. Aseguran desde Grifols que las pruebas TMA están especialmente adaptadas para analizar secuencias de ARN, clave en la detección de este coronavirus. Por eso alardean de que la fiabilidad es incluso superior a la de los PCR, imbatidos en ese campo hasta ahora.

Las muestras son procesadas, acto seguido, en las máquinas “Panther” creadas por la misma multinacional. No son nuevas en el mercado, puesto que en España ya tenían repartidas 27, dedicadas hasta ahora a analizar muestras de sangre y plasma. Los test son fabricados por la propia Grifols en su planta de San Diego (Estados Unidos). Grifols estima que con los 40 sistemas disponibles para su distribución en nuestro país se podría aumentar la capacidad de diagnóstico de COVID-19 en España en unos 20.000 tests diarios.

Fiabilidad al “cien por cien”

García-Page incidía en su comparecencia del 27 de mayo en que los test de diagnóstico TMA son “parecidos a los PCR” y tienen una fiabilidad “del cien por cien”, comentando que los robots adquiridos, en lugar de las siete horas que tarda una prueba PCR en dar resultado, son capaces de procesar “cinco resultados cada cinco minutos”.

Un millón de reactivos para test

Además, la región tiene previsto acumular un millón de reactivos para las pruebas. García-Page ha considerado que serán “una reserva” para que la ciudadanía “sepa que no nos van a faltar” y así “haya una garantía para atajar los problemas y reducir las posibilidades de contagio”.

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