Torres de refrigeración de la central nuclear de Trillo. (Foto: La Crónic@)
Torres de refrigeración de la central nuclear de Trillo desde el interior de la propia instalación. (Foto: La Cró[email protected])

La solución a los residuos nucleares es no dar ninguna solución. Así de simple está siendo el desenlace de un proceso de décadas para la construcción de un almacén centralizado que, en principio no se construirá, aunque formalmente tampoco se descarta. Lo que iba a ser una solución temporal se convierte en definitiva, para evitarse problemas políticos y dejar sin resolver las necesidades más evidentes, que es la custodia a buen recaudo y muchos metros de profundidad de los residuos de alta actividad que generan las centrales nucleares españolas.

Se había filtrado en los últimos tiempos el contenido del VII Plan de Residuos, que ahora se confirma. El Gobierno se decanta finalmente por la construcción de siete almacenes y temporales individualizados (ATI) de residuos radiactivos en cada central nuclear en lugar de la construcción de un Almacén Temporal Centralizado (ATC), cuya construcción en Villar de Cañas (Cuenca) fue paralizada por el Gobierno en 2018. Los residuos permanecerán en estos emplazamientos hasta la construcción de un Almacén Geológico Profundo (AGP). Trillo y Zorita ya tienen sus ATI, con lo cual los contenedores seguirán como están.

El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) ha solicitado informe al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), según ha informado este departamento. En la versión inicial del Plan, que se conoció en abril, el MITECO planteaba las dos alternativas: o el ATC o los siete ATIS.

Una vez recibidos los informes, el Ministerio ha explicado que elaborará la propuesta final del nuevo plan, que se remitirá al órgano ambiental para que formule la Declaración Ambiental Estratégica. Finalmente, será aprobado por el Consejo de Ministros y se dará cuenta posteriormente a las Cortes Generales y a la Comisión Europea, en cumplimiento de la Directiva de gestión de residuos radiactivos.

Contenedores del ATI de Zorita, que guardan los residuos, apilados en el suelo.
Contenedores del ATI de Zorita, que guardan los residuos, apilados en el suelo.

Las nucleares, condenadas al cierre

Además de la política sobre la gestión de residuos radiactivos, el plan establece el inicio del desmantelamiento y la clausura de las instalaciones nucleares. El Ministerio ha recordado que el plan, previsto en la Ley sobre energía nuclear, es el «resultado del análisis y toma en consideración de las alegaciones formuladas» en el trámite de información pública y de consultas al que se sometió la versión inicial del séptimo PGRR desde el 12 de abril hasta el 16 de junio.

El Plan General de Residuos Radiactivos contempla un escenario de referencia que incluye, entre otras cuestiones, el cese de la operación de las centrales nucleares entre 2027 y 2035, en coherencia con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC) y con el Protocolo de cese ordenado de explotación de las centrales nucleares, firmado en marzo de 2019 entre Enresa y sus propietarios.

También recoge el inicio del desmantelamiento de las centrales nucleares a los tres años de su cese de operación definitivo, excepto la de Vandellós I, cuya última fase se ejecutará a partir de 2030.

En este punto, el plan da continuidad a las actuaciones para ampliar la capacidad de los Almacenes Temporales Individualizados para el combustible gastado en las centrales nucleares, que permitan su explotación y su desmantelamiento.

Además, se incluye la puesta en marcha de los ya referidos Almacenes Temporales Descentralizados, que son siete, en los emplazamientos de las centrales para el combustible gastado y los residuos de alta actividad, hasta su traslado al almacenamiento definitivo, junto con sus respectivas instalaciones complementarias o medidas adicionales para el mantenimiento de los contenedores del combustible gastado.

El plan cita, sin mayores concreciones, el almacenamiento definitivo del combustible gastado y los residuos de alta actividad en un Almacenamiento Geológico Profundo y, además, da continuidad a la operación del centro de almacenamiento de El Cabril (Córdoba), para residuos de muy baja, baja y media actividad, hasta completar el desmantelamiento de las centrales.


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