Muchas veces, las personas mayores que tenemos cerca sufren por sentirse solas o por el deterioro cognitivo de sus capacidades. Esto les resta calidad de vida justo en los años en los que más deberían disfrutar el merecido descanso después de tantos años de trabajo. Sin embargo, los expertos apuntan a varias actividades y estrategias que se pueden seguir para evitar estos problemas.

Fomentar la vida social

Es indispensable que los mayores sientan que su círculo social no disminuye cuando encaran los últimos años de su vida. Lo cierto es que las personas mayores, como es lógico, van perdiendo amigos y conocidos con el paso del tiempo. A esto hay que añadir que muchos se sienten alejados de sus hijos y familiares porque las obligaciones de estos les impiden encontrar un espacio en el que poder socializar entre iguales.

No obstante, hay muchos más recursos disponibles para evitar este problema de lo que normalmente se cree. Los centros de mayores, los colegios para adultos y las agrupaciones que realizan actividades orientadas a estas personas son algunas de las muchas las posibilidades de las que se dispone actualmente.

Mantener la vida social durante la tercera edad es algo fundamental y esto aporta beneficios que han sido demostrados  por múltiples estudios científicos. Así, es necesario estar pendiente de nuestros seres queridos para que no empobrezcan sus relaciones.

Manualidades, un recurso único

Las manualidades son otra de las actividades que los expertos señalan como primordiales para las personas mayores. Aquí las ventajas estriban tanto en la posibilidad de socializar, si se hacen en grupo, como en las ventajas a nivel cognitivo que tienen estas actividades.

Igual que sucede en el caso de los más jóvenes, lo cierto es que las manualidades son capaces de despertar el lado más creativo de la mente, así como aliviar la tensión y el estrés que suelen provocar las depresiones. En definitiva, divierten tanto como refuerzan la autoestima de quienes las realizan. Además, para hacerlas bien solo hacen falta materiales como los siguientes:

Mantener la forma física

La tercera edad no debería ser un momento en el que el deporte y la actividad se conviertan en algo del pasado. Al contrario, es realmente el momento ideal para mantener el cuerpo activo, algo que evita que aparezcan enfermedades de todo tipo.

Hacer deporte durante la tercera edad funciona también a un nivel cognitivo. Al mantenerse activos, los mayores segregan sustancias como las endorfinas que aumentan su bienestar psicológico y que alejan el fantasma de la ansiedad y la depresión, lamentablemente muy frecuentes en esta etapa de la vida. El deporte es bueno, pero aún lo es más si los mayores lo realizan en grupo, algo que no se debe perder de vista en ningún momento.

En definitiva, dar a los mayores ideas para que se vuelquen en el deporte, las manualidades o para reforzar sus relaciones sociales se convertirán en la base para que disfruten de una etapa de su vida que podría ser la mejor de todas.