Pedro Sánchez y Emiliano García-Page este 28 de abril en Toledo.
Pedro Sánchez y Emiliano García-Page el pasado 28 de abril, en Toledo.

El presidente de Castilla-La Mancha no deja de insistir en que el virus no está vencido. Y ante el final del estado de alarma, que es una apuesta personal de Pedro Sánchez desde el Gobierno de España, Emiliano García-Page ha lanzado la víspera, este 8 de mayo, un mensaje que parece claramente dirigido hacia La Moncloa: “Si hubiera una gran ola, a algunos políticamente les supondría un adiós”, ha alertado el presidente regional sin que nadie se lo preguntase, durante una intervención este sábado desde el Palacio de Fuensalida.

El cambio del estado de alarma al “estado de prudencia extrema”, según lo ha bautizado el propio Page, implica que las limitaciones serán la excepción cuando durante el último año las restricciones eran la norma. Reconoce que cada semana o cada quincena se irá revisando y adaptando el contenido del decreto, a la vista de la evolución de la pandemia. ante todo, parece claro que en la Comunidad Autónoma se trata de huir de recurrir a los tribunales para establecer el nuevo cuadro normativo.

Más rastreos, como alternativa

García-Page ha anunciado que se intensificará el rastreo de positivos en Castilla-La Mancha. Así, cuando se localicen positivos, el confinamiento en los domicilios será obligado. A este respecto, ha pedido que no se cuestione legal ni constitucionalmente esta medida, asegurando que con ella “se han salvado muchas vidas”.

“El decreto de hoy (por el sábado) está pensando para que no hagamos un salto al vacío sino un descenso desde las limitaciones, progresivo y ponderado de acuerdo con los datos y con la realidad que manejamos”. “Queremos que sea un decreto anti-vértigo“. 

“Nos importa mucho la complicidad de la ciudadanía con la comunidad científica” a la hora de asumir las nuevas restricciones, ha subrayado.

Ha insistido en que todas las decisiones se toman a partir de los datos concretos disponibles, de carácter “técnico”, según ha resaltado. “Ninguna de las decisiones que hemos tomado han sido fáciles ni gratas” en la pandemia, reconoce.

“El próximo mes o mes y medio requerirían también de medidas excepcionales”, ha lamentado Page, ante el fin del estado de alarma, indeseado según su criterio. “Todos los científicos y especialistas insisten en que el virus no se ha ido, aunque en Castilla-La Mancha hayamos podido encarrilar las distintas variantes”. “La vacunación tiene que proseguir y podría ir mejor si hubiera más vacunas”, ha resaltado el presidente del Ejecutivo.

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