Antonio Torres, gerente de APAG, en las Cortes de Castilla-La Mancha el 29 de septiembre de 2020.
Antonio Torres, gerente de APAG, en las Cortes de Castilla-La Mancha el 29 de septiembre de 2020.

No es habitual que nadie se cuestione en voz alta la existencia de tantos pequeños pueblos como los que tiene la provincia de Guadalajara, la mayoría de ellos con menos de 100 vecinos empadronados y con una población mucho menor que esa en invierno. Este martes se ha oído una reflexión sobre eso en las Cortes de Castilla-La Mancha, pero no ha sido un político.

El gerente de la Asociación Provincial de Agricultores de Guadalajara (APAG), Antonio Torres, ha opinado que “no es asumible” una gran estructura de municipios como la que se presenta en esta provincia, con 288 municipios y más de 400 núcleos urbanos. Lo ha hecho en el Parlamento regional, dentro de la comisión sobre Despoblación, que preside la alcalde de Sigüenza, María Jesús Merino.

¿Qué hacemos con estos pueblos?

“Algo no cuadra”, ha dicho, reparando en el ejemplo de Ciudad Real, donde sólo hay un centenar de ayuntamientos. “Claro que una cosa es la Mancha y otra es Castilla, pero hay que reflexionar qué hacemos con los pueblos de menos de cien habitantes que pierden población día a día”. Son esos 176 pueblos a los que aludía LA CRÓNICA en una detallada información, que puede recuperarse en el enlace que figura al pie de la noticia.

Eso sí, después de tan sombría descripción Torres ha defendido que “hay que dotar de servicios básicos también a sus vecinos”, ya que “tienen derecho a los mismos”.

Aunque mantener y apostar por el sector primario es una de sus recetas, este reconocido técnico ha reconocido que en estos momentos los agricultores que trabajan en esos pequeños pueblos terminar por irse a vivir a cabezas de comarca como Sigüenza, Cifuentes o Molina de Aragón, “incluso algunos, en la capital”.

Antonio Torres, gerente de APAG.
Antonio Torres, gerente de APAG.

Industrias que fijan población

Por ello, la industrialización cobra más peso para fijar población. Antonio Torres lo ha ejemplificado con el caso de Atienza, que con una fábrica de embutidos “da empleo a más de 50 personas de un total de 400 que viven en el pueblo”.

Vivienda asequible, conectividad, presencia y formación de trabajadores o educación son otras herramientas “importantes” para fijar población en los pequeños municipios… además de las comunicaciones por carretera, ya que hay casos en Guadalajara en los que, según ha recordado el gerente de APAG, se tarda hasta dos horas en llegar al hospital de la capital.

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