Susana Martínez y Jorge Riendas el 26 de enero de 2021.
Susana Martínez y Jorge Riendas el 26 de enero de 2021.

El Grupo Municipal Aike en el Ayuntamiento de Guadalajara ha presentado una propuesta para fomentar el conocimiento de la historia de la ciudad a través del nombre de sus calles.

Jorge Riendas y Susana Martínez, el concejal portavoz y la presidenta del grupo, han explicado la necesidad de fomentar el conocimiento de la historia de la ciudad en la que vivimos a través del nombre de sus calles.

En la presentación de su propuesta, Riendas explica que “el callejero de una ciudad sirve para situarnos, para orientarnos, para ubicarnos en el espacio urbano, pero además, los nombres dados a muchas de las calles son también un reflejo de nuestra tradición, de nuestra historia y de nuestra sociedad más proactiva”.

Desde el grupo municipalista piden poner a disposición de los vecinos de Guadalajara, a través de herramientas digitales como aplicaciones o códigos QR, la historia de las personas más relevantes que forman parte del callejero de Guadalajara.

Ni una de cada diez calles lleva nombre de mujer

“Las placas que sirven para organizar calles y plazas, nos cuentan cosas de nuestra ciudad, de las personas que por ella transitaron, de los sucesos que fueron relevantes a lo largo de los siglos y de los cambios sufridos. Sus nombres, aunque algunas veces no sepamos identificarlos, fueron concebidos para homenajear a personajes ilustres, recordar algún hecho histórico importante, destacar algún monumento o edificio cercano, rememorar alguna actividad económica del pasado, reflejar alguna característica de la calle o de la estructura original de la población, destacar alguna seña de identidad de la comunidad o ensalzar algún juego popular”, afirma Susana Martínez.

La presidenta del grupo ha recordado que “si nos fijamos en el callejero de nuestra ciudad, el dato que primero destaca es que en nuestras calles y plazas siguen primando los referentes masculinos, tan solo el 9,4% del total de nuestras calles están dedicadas a mujeres”, explicando que las vías con nombre de mujer situadas en el centro son solo cuatro: calle Virgen de la Soledad, Virgen de la Amparo, Santa Teresa de Jesús y Condesa de la Vega del Pozo.

Calle dedicada a la Bruja Rotundifolia en el barrio de Aguas vivas, en Guadalajara. (Foto: Google Maps)
Calle dedicada a la Bruja Rotundifolia en el barrio de Aguas vivas, en Guadalajara. (Foto: Google Maps)



Se ha referido a que “si lo que buscamos son mujeres homenajeadas que escapen de este canon, debemos irnos hasta el barrio de Aguas Vivas, con 31 calles dedicadas a mujeres que jugaron un papel relevante en el movimiento feminista de principios del siglo XX o que destacaron en el ejercicio de sus profesiones, hasta entonces reservadas a los hombres. “Mujeres que se mezclan en nuestro callejero con otros nombres que también tienen su historia que contar como Julián Besteiro, Francisco Aritio, Eduardo Guitián, Regino Pradillo, José Luis Sampedro, Antonio Cañadas oi Ramón de Garciasol”.

Martínez ha recordado que el año pasado, el Archivo Histórico Provincial acogía la exposición “Con nombre de mujer. Las mujeres en el callejero de Guadalajara”, comisariada por María de la Hoz Bermejo Martínez, donde se reflejaban las biografías de las figuras femeninas que se encuentran representadas en el callejero arriacense.

El grupo pide hacer especial hincapié en las calles con nombres de mujeres, para paliar el agravio comparativo que sufre el callejero.

Proponen dar difusión de estas bibliografías a través de la página web y todas las herramientas de difusión con las que cuenta el Ayuntamiento, así como elaborar una guía y materiales didácticos adaptados a Primaria y Secundaria, para ofrecérselos a los docentes interesados en trabajar este tema.

En cuanto al turismo, proponen dar a conocer la iniciativa a través de visitas guiadas, vídeos, podcast y materiales que ayuden a acercar a los vecinos la historia de sus calles.

“Las calles de nuestra ciudad tienen historia, solo tenemos que encontrar las fórmulas para contarlas y que las conozcan la mayoría de vecinos y vecinas. Son una seña más de nuestra identidad, un elemento en el que referenciarnos y aprender”, concluye Riendas.

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