Exterior del edificio principal del complejo de la Moncloa.
Exterior del edificio principal del complejo de la Moncloa, que tanto está influyendo en el reparto de los fondos Next Generation.

Castilla-La Mancha recibirá más de 3,3 millones de euros para impulsar cinco proyectos comerciales en la región. El de Guadalajara se hará en Azuqueca de Henares y no en la capital. En la provincia de Toledo, en cambio, sí que han conseguido uno para el pueblo de Fuensalida y otro para la capital regional.

Las ayudas estás destinadas al apoyo al sector comercial mediante el impulso de programas de apoyo en mercados urbanos y rurales sostenibles y también en zonas de gran afluencia turística.

De esta forma, el Ayuntamiento de Azuqueca de Henares, recibirá 499.162 euros para tres actuaciones. La primera es la reforma de los espacios destinados a los peatones en el área comercial más importante del municipio, con el objetivo de hacerla más accesible y dar mayor visibilidad a los comercios allí asentados. Contempla también la creación de una marketplace denominada «Azumarket», así como la instalación de soportes digitales para difundir mensajes y campañas que promuevan la compra en el comercio local. La tercera actuación está relacionada con la formación y sensibilización, tanto en habilidades, uso y gestión de herramientas tecnológicas en el comercio, como en estrategias de economía circular.

Estas ayudas de apoyo a la competitividad del comercio se enmarcan dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para los próximos tres años y se financian con los fondos europeos Next Generation. En esta convocatoria, que cuenta con una inversión total de 415 millones de euros, se ha registrado una alta participación con 305 solicitudes en las líneas de mercados urbanos sostenibles, 297 en zonas rurales y 154 en las de zonas de afluencia turística.

Del resto, destaca que el Ayuntamiento de Toledo recibirá una ayuda de casi 1,2 millones de euros para la revitalización y modernización del comercio en el Casco Histórico. El programa pretende dar respuesta a la crisis a la que se ha visto sometido el comercio del Casco Histórico de Toledo y en particular el vinculado al turismo y artesanía, agravado por la pandemia.