Picazo y Rosado, en la sede de Ciudadanos.
Carmen Picazo y María de los Ángeles Rosado, en una imagen de archivo.

Elena Jaime, diputada de Ciudadanos en el Parlamento de Castilla-La Mancha, ha reivindicado la utilidad de su partido como único capaz de que el futuro Gobierno de la Comunidad Autónoma goce de estabilidad manteniendo a raya a los extremismos –en alusión a Unidas Podemos y a Vox–.

«Creemos que Cs debe ser el partido que impida que ni ultra derecha ni ultra izquierda entren en el Gobierno», ha asegurado en una entrevista con Europa Press para LA CRÓNICA la parlamentaria ciudadrealeña.

Jaime, que ha insistido en que las elecciones están aún «muy lejos» y en que la perspectiva electoral «puede variar mucho», ha recordado que hay «muchos votantes que deciden en las últimas semanas» a tenor de «un montón de factores».

Por ello, ha pedido desoír las encuestas, esperar a «ver qué pasa en Andalucía» y valorar la tendencia electoral de su partido. «Somos un partido útil que puede servir para que los extremos no entren en gobiernos. Para nosotros eso es importante».

Page y «el rodillo»

Elena Jaime ha tenido palabras de crítica para el actual Gobierno de Castilla-La Mancha liderado por Emiliano García-Page, asegurando que «no quieren negociar» la mayoría de las propuestas que llegan al Parlamento.

Aunque ha enumerado alguna excepción con el gran acuerdo alcanzado en la Ley LGTBi que llegará en próximas fechas a las Cortes, ha citado desacuerdos como los relativos a la Ley de Agua o a la no convocatoria de la comisión de estudio sobre la gestión de la pandemia.

Así, lamenta que en las Cortes haya muchos «debates estériles» aunque Cs siempre «intenta poner soluciones encima de la mesa», ya que es un partido que «no se conforma con los 2.000 anuncios semanales del PSOE».

Ha hecho extensiva su crítica hacia el PP, asegurando que es «un partido de alternancia, no de alternativa». «Tanto PP como PSOE se tiran piedras porque sí, se conforman con la Castilla-La Mancha que ya tenemos. Pero nosotros somos inconformistas».

Según su opinión, el trabajo parlamentario debería servir para que los grupos «luchen por los castellanomanchegos» y piensen en mejorar su calidad de vida, por lo que sugiere dejar al margen algunos de los temas nacionales que se suscitan en la cámara regional. «Hay temas que son demasiado nacionales y tocan poco a los ciudadanos».

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