Gigantes y cabezudos también participan de la festiva procesión de la Recogida de la Cera, en Brihuega. (Foto: Rebeca Cepero)
Gigantes y cabezudos también participan de la festiva procesión de la Recogida de la Cera, en Brihuega. (Foto: Rebeca Cepero)

Brihuega recupera y festeja este domingo, 14 de agosto, uno de los eventos religiosos y con más arraigo popular en la localidad alcarreña: la tradicional procesión de la Recogida de la Cera, fiesta declarada de Interés Turístico Provincial, que se celebra dentro de los actos con motivo de las fiestas de la patrona de la localidad, la Virgen de la Peña. Se iniciará pasadas las seis de la tarde.

Desde primera hora de la mañana de este domingo las calles del municipio se teñirán de alfombras de espliego. Voluntarios y hermanos de la cofradía se concentrarán para proceder a la siega, recogida y reparto de ramilletes por los lugares por donde pasará horas después el estandarte de la patrona, que irá acompañada por los gigantes y cabezudos, junto a la banda de música y los miembros de la junta directiva de la Cofradía con su cetro, una vela apagada y un ramito de espliego.

Desde la Edad Media, con su propia leyenda

Se trata de una tradición ancestral que se remonta a la Edad Media que cada año consigue atraer, no solo a briocenses devotos sino a numerosos curiosos amantes de las fiestas populares.

La tradición cuenta que, tras la aparición de la Virgen a la infanta Elima, hija del rey Al-Mamún, se dispuso llevar la imagen en procesión hasta la ermita de Santa Ana, a unos cuatro kilómetros de la villa. Los fieles compraron a un comerciante judío unos hachones de cera y acordaron pagarle únicamente la cera consumida. Para ello, pesaron los hachones antes de salir y, horas después, concluida la procesión, visitaron de nuevo al comerciante judio y, al pesar las velas, comprobaron que pese a haber estado encendidas durante largo tiempo, no se había consumido ni un gramo, permanecían igual.

Preludio nocturno

Como preludio a este evento, el pasado día 11 tenía lugar la romería nocturna ‘Espliego y Cera’, en la que más de 300 cofrades se dieron cita en el Prado de Santa María para, desde allí, dirigirse a la ermita de Santa Ana. Una romería para fomentar el rezo del rosario y revivir lo que cuenta la leyenda y antecedentes de la histórica procesión de la Recogida de la Cera. el Santo Rosario Santa Ana.

En el camino, los fieles hacen parada para rezar el rosario en cada una de las cinco siluetas de la Virgen de la Peña que, forjadas en hierro, se sitúan en distintos puntos hasta finalizar en la ermita, donde otra gran silueta ilumina el recorrido.

Más información: