Un cazador, durante una jornada de caza. (Foto: Photogenic/Pablo Requejo / Europa Press)

Este sábado, 8 de octubre, ha comenzado la nueva temporada de caza, tanto mayor como menor. Esta última se mantendrá hasta el 8 de febrero, mientras que para la caza mayor el período se prolongará unos días más, hasta el 21 de ese mismo mes.

Cada año se expiden alrededor de 100.000 licencias de caza en un sector que genera más de 6.500 empleos directos en la región con un valor económico de más de 600 millones de euros. Actualmente, Castilla-La Mancha dispone de más de 5.700 terrenos cinegéticos en toda la región.

No hay variación en el listado de especies que se pueden cazar en Castilla-La Mancha, aunque se pone un cupo de 30 zorzales al día por cada cazador.

Además, como medida de protección para la becada, se prohíbe su caza los días en que el suelo esté cubierto de nieve, al ser un ave que desarrolla toda su actividad en el suelo y se puede ver afectada por este fenómeno meteorológico.

Caza sostenible

Como explica el director general de Medio Natural y Biodiversidad, Félix Romero, «durante esta temporada es primordial el cumplimiento de lo establecido en los planes de caza como garantía de una caza sostenible, equilibrada con la fauna silvestre, con los ecosistemas naturales y con el medio agrario, y en el control de los excesos de población de algunas especies cinegéticas como el conejo, ciervo o el jabalí en zonas concretas de la región».

«La práctica responsable de la caza significa llevar a cabo el número de capturas adecuado para garantizar el equilibrio de las poblaciones con su entorno para garantizar la conservación de la biodiversidad y también el control de daños a la agricultura, y esto ha de hacerse principalmente durante la temporada de caza», enfatiza Romero.

Además, recuerda la importancia del sector cinegético en Castilla-La Mancha «no sólo como motor económico, sino también como garante de la biodiversidad» y necesaria colaboración de los titulares de los cotos y los cazadores en general con los agricultores para garantizar el equilibrio de las especies cinegéticas.

De otra parte, el director general de Medio Natural y Biodiversidad subraya la importancia de una caza enfocada a promover la biodiversidad, favorecedora de la conservación de los ecosistemas y de las especies no cinegéticas, y en especial de las que se encuentran en declive y las amenazadas.

«Reforzar el concepto de caza ética y sostenible nos ayuda a mantener los pueblos vivos y la mejora continua de un sector que genera un número muy significativo de puestos de trabajo en nuestra región», ha manifestado Félix Romero.

El papel de los agentes medioambientales

Del mismo modo, desde la Dirección General de Medio Natural y Biodiversidad se recuerda que los titulares de los terrenos cinegéticos tienen la obligación de categorizar su espacio cinegético, comunicar la forma de gestión de restos cinegéticos y solicitar la autorización de alimentación suplementaria, en el caso de que se realice de este modo.

Como ha destacado Romero, una temporada más se contará con colaboración del cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha, «que son los encargados de velar que esta actividad se lleve a cabo con arreglo a la normativa cinegética y de conservación de la naturaleza, y con la máxima precaución para evitar accidentes».

Por último, de cara a las personas que se dedican a la actividad, se recuerda que hay que respetar los planes de gestión cinegética, llevar consigo toda la documentación necesaria para la práctica (licencia, DNI, etcétera), respetar caminos y vías de uso público y que está prohibido el uso de armas de fuego en las zonas de seguridad.

Además, se recomienda extremar estas precauciones en cacerías colectivas, como monterías o batidas, en las que es obligatorio el uso de prendas reflectantes y siempre atender las recomendaciones del personal de seguridad.


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