La adolescente y su madre han recibido el apoyo de parte de la colonia musulmana en Guadalajara a las puertas del Liceo Caracense.
La adolescente y su madre han recibido el apoyo de parte de la colonia musulmana en Guadalajara.

Desde hace días, una adolescente musulmana residente en Guadalajara tiene condicionada la asistencia a clase, por intentar hacerlo con un hiyab, el velo islámico que está expresamente prohibido en las normas internas del «Liceo Caracense» de Guadalajara.

La niña tiene 12 años y es de nacionalidad española. Como sus padres, practica la religión islámica y, desde hace semanas, su familia asegura que ha tomado libremente la decisión de cubrir su cabeza con el velo, también cuando asiste al instituto.

Desde el centro y desde la Consejería de Educación se sostiene que hasta ahora la adolescente ha recibido una amonestación. Si se mantiene en su postura de no cumplir las normas, no podrá asistir a clase durante quince días. Hasta ahora, un aviso previo para intentar que las normas comunes se apliquen por parte de todos los alumnos.

Según su madre, Sana Mahir, desde que su hija decidiera, hace varias semanas, ponerse el velo «por su propia voluntad», la dirección del centro le advirtió que no podía llevarlo en el aula porque estaba infringiendo las normas de convivencia, organización y funcionamiento (NCOF) del propio centro. La advirtieron de que tenía que respetar estas normas, al igual que el resto de los alumnos y que, en caso contrario, podría acarrear la suspensión, de momento, del derecho a asistir a clase por un periodo de quince días.

Sana interpreta que «esto es solo es una norma, no una ley». Sostiene que, desde entonces, toda la familia «está sufriendo mucho porque la niña lleva dos semanas sin asistir a clase, la dejan fuera», ha asegurado textualmente, una versión que no coincide con la de la Consejería de Educación. Lo que sí es seguro es que no está asistiendo a clase, según han ratificado madre e hija.

Liceo Caracense, de Guadalajara. Clase con las ventanas abiertas, por el COVID-19, en noviembre de 2020. (Foto: La Crónic@)
Liceo Caracense, de Guadalajara. Clase con las ventanas abiertas, por el COVID-19, en noviembre de 2020. (Foto: La Cró[email protected])

La familia no quiere cambiar de instituto

La familia insiste en que la niña entra cada día en el instituto pero que no la dejan acceder al aula. La alumna no ha sido expulsada, sino advertida de que si no se pone el velo no puede entrar en el aula. «Este rechazo le hace mucho daño», insiste Sana.

Aunque desde la Delegación de Educación se ha ofrecido a la familia la opción de que su hija siga los estudios en otro centro educativo donde no rigen las mismas normas, ya que cada uno tiene las suyas, la familia no quiere que se marche a estudiar a otro instituto porque este «les gusta».

«Es un centro público y en España no hay ninguna ley que prohíba llevar el velo», ha apostillado la madre, tras insistir en que su hija «es más española que árabe y sabe hablar español aunque es también musulmana».

La Delegación de Guadalajara está tratando de mediar.

Diferwentes tipos de velos islámicos, con su respectiva denominación. (Fuente: BBC)
Diferwentes tipos de velos islámicos, con su respectiva denominación. (Fuente: BBC)

Protesta ante el Liceo

Un centenar de personas, esencialmente jóvenes pero también con nutrida presencia de adultos, se han manifestado ante las puertas del Liceo Caracense de Guadalajara, en apoyo de las tesis de la alumna musulmana y de su familia.

Acto de protesta en la calle Teniente Figueroa, ante el Liceo Caracense. (Foto: EP)
Acto de protesta en la calle Teniente Figueroa, ante el Liceo Caracense. (Foto: EP)

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