Enfoquemos nuestra mirada sobre todos aquellos que, a día de hoy, quieren hacer una gestión profesional de su cartera de deudores, y minimizar el riesgo de impagos, la exposición al riesgo y la merma en las inversiones en recursos de captación y mantenimiento de cartera.

Para todas aquellas empresas que se ven en la situación de elegir entre:

  • Potentes pólizas de crédito que por el momento en el que se encuentran, se quedan por encima de sus capacidades, o simplemente fuera del enfoque estratégico.
  • Productos estáticos que ofrecen informes económicos y financieros con información pública que según el momento de la línea temporal en el que se interpreten, pueden estar obviando información de mercado trascendental a la hora de evaluar la calidad crediticia de un determinado deudor.
  • Valerse de la información que una consulta a una entidad financiera sobre un determinado deudor, pueda facilitar.
  • Contemplar la experiencia propia de la empresa con un determinado deudor como base de la estrategia presente y futura con ese deudor.
  • Recurrir al autoseguro, provisionando un capital determinado que absorba los posibles impagados que sufra la sociedad.
  • Operar tomando las prevenciones que cada entidad considere oportunas, basando la estrategia en el recobro, que se pone en manos de un despacho jurídicos.

 

Para todas estas opciones, para todas esas empresas que deciden una u otra, poner en conocimiento los nuevos planteamientos que el propio mercado ofrece, de manera mucho más flexible, mucho más accesible y mucho más dinámica.

Nuevas herramientas conocidas como pólizas huecas, con esencia aseguradora, sin ser productos aseguradores clásicos, pero generando gran valor de gestión, análisis, monitorización, prevención y ejecución.

De esta manera:

  • Una empresa de nueva constitución que debe contemplar al máximo su exposición al riesgo.
  • Una empresa de amplios ciclos de vida existentes en su cartera de clientes.
  • Una empresa con grandes clientes dentro de su cartera.
  • Una empresa de gran número de operaciones, pero de pequeño valor económico cada una de ellas.
  • Una empresa que disponga de una póliza de crédito y busque segundas opiniones.
  • Una empresa que comienza una fase de prospección y necesita conocer a aquellos deudores que llaman a sus puertas, tras una inversión en marketing y ventas.
  • Una empresa que desea monitorizar a su competencia o proveedores.

 

Para todas las casuísticas, “pólizas huecas”, si bien una póliza de crédito completa alberga servicio de análisis de clientes, aseguramiento de las operaciones y servicios jurídicos, este nuevo concepto, permite disfrutar de ellos, en base a las que son las necesidades concretas en un momento determinado.

SERVICIO DE INFORMES, a través del cual, de una manera económica, se accede a la información que la propia aseguradora facilita a sus clientes sobre un determinado deudor, un análisis de riesgo ofrecida por la entidad que no sólo ofrece la información pública, sino la información de mercado en tiempo real y que mantiene informado a los usuarios de las posibles modificaciones que pueda experimentar.

SERVICIOS JURÍDICOS, a través de los cuales una empresa puede utilizar los servicios de recobro de una deuda, en cualquier parte del mundo, de la mano de una entidad aseguradora, conociendo previamente el precio y sólo incurriendo en él en caso de utilización del servicio.

SERVICIOS DE INFORMES + SERVICIOS DE RECOBRO, como combinación económica de mantener a los clientes bajo vigilancia en tiempo real, y contar con servicios de recobro en cualquier parte del mundo.

SERVICIOS DE INFORMES + SERVICIOS DE RECOBRO + PÓLIZA EXCESO DE PÉRDIDAS, para empresas que apuestan por tener asegurados sus cobros, pero desde un determinado importe. Con esta combinación, de manera más económica que una póliza de crédito global standard, la empresa asume los impagados, hasta un importe anual pactado previamente, sobrepasado ese importe, será la aseguradora quien comience a responder ante ellos, manteniendo activos informes y recobro en todo momento.

PÓLIZAS SEGUNDA CAPA, para empresas que ya disponen de una póliza de primera capa y quieren llegar más lejos en las coberturas de sus operaciones, esta póliza complementa a la cobertura de primera capa en los mismos términos.

PÓLIZA DE CRÉDITO FORMATO DE USO FÁCIL, para empresas con determinadas necesidades y convencidas de una póliza de crédito, un precio que incluye todo, bajo unos parámetros cerrados, pólizas que inundan el mercado, por su precio, facilidad de manejo y aplicación.

PÓLIZA DE CRÉDITO DE COBERTURA COMPLETA, pólizas sin limitaciones iniciales y con todas las prestaciones a disposición de usuario.

En cualquiera de las múltiples modalidades, el mejor comienzo es ponerse en manos de expertos. Desde Bysoc Risk Management, argumentarán y adaptarán cualquier configuración posible de las herramientas de gestión, a la estrategia de la empresa, independientemente de las particularidades que imperen dentro de ella.

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