Último retoques en la tienda de
Último retoques en la tienda de "Pardo Family" en Guadalajara.

Desde hace semanas, los que han pasado frente a la Delegación de Hacienda de Guadalajara no han podido evitar mirar a las obras de reforma del antiguo local de «Confecciones Aguilar», que terminó siendo algún tiempo la cafetería «Bertiz» para terminar de nuevo cerrado, tras una fugaz experiencia hostelera de unos promotores locales.

Las dudas han terminado este fin de semana, con la colocación a la vista del letrero del nuevo negocio: «Pardo family». El nuevo comercio es inusual, por muchos motivos.

En primer lugar, porque forma parte de una pequeña cadena nacida hace casi medio siglo en la localidad santanderina de Suances, donde todavía mantiene sus primeros locales. Desde hace años ha abierto en Madrid.

En segundo lugar, por la peculiar panoplia de productos que ofrece, con una mezcla de artículos de confección, artículos para el hogar, material de papelería y sobre todo, muchos «caprichos», con la esperanza de que el que entre salga siempre con algo.

En tercer lugar, por el nivel de precios de su catálogo, a la vista de lo que se muestra por Internet.

Y en cuarto, al apostar por el comercio en el centro de esta ciudad, sobre una Calle Mayor que llegó a renacer en los últimos años como punto de encuentro para tomar cañas (sin tapas) y que ha vuelto a recaer, por la pandemia y otros problemas pasados, presentes e incluso futuros: cuando se instaure la anunciada Zona de Bajas Emisiones habrá que ver cómo afecta al centro la restricción del tráfico rodado.

¿Qué ofrece Pardo Family?

Del perfil de precios de Pardo Family da una idea su tienda online, donde se encuentran blusas a 53 euros, papeles pintados a 150, variedad de mesas auxiliares y, sobre todo, mucho para la decoración del hogar.

Una referencia de lo que viene está en su tienda del Barrio de las Letras de Madrid, al lado de la iglesia del Cristo de Medinaceli. Como reseñan los propietarios, «en un mismo espacio, moda y decoración se fusionan y el resultado es siempre sorprendente. Puede que nos visites buscando unas botas de agua y termines eligiendo la silla nueva para tu estudio».

La segunda generación familiar, tras las tiendas abiertas para la fundadora en Suances, dieron el salto a la capital de España a finales de la pasada década.

En el sector no tienen duda de lo que se propone: un concept store. Ahora hace falta saber si lo entiende, y lo acepta, el consumidor alcarreño.

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