El antiguo Edificio Negro, ahora
El antiguo Edificio Negro, ahora "Arriaca Digital", en mayo de 2022. (Foto: La Crónic@)

El Ayuntamiento de Guadalajara ha completado el proceso de licitación para dotar de colores cambiantes al antiguo Edificio Negro de la plaza del Concejo, ahora oficialmente conocido como «Edificio Arriaca Digital».

Como ha confirmado el concejal Israel Marco este miércoles, se trata de «una actuación que ya ha sido adjudicada, por importe total de 24.507, 92 euros». No podía pasar de los 28.923 euros más IVA. El criterio de adjudicación era el precio.

«Esperamos que se una a la fachada del Ayuntamiento, cuyas obras están a punto de finalizar, y que se pueda utilizar para potenciar arquitectónicamente el edificio e iluminarse a favor de las distintas causas benéficas», ha insistido Marco.

Lo de la iluminación ornamental, cuando llegue, es un paso más en el largo proceso al que se ha sometido este inmueble municipal en los últimos años, tanto por la propia obra civil de reforma como con la adaptación a los cambiantes usos decididos por los diferentes responsables.

Si allí se ubicaron en tiempos asociaciones culturales de la ciudad, algunos servicios municipales e incluso Radio Nacional, ahora está siendo paulatinamente ocupado por funcionarios y, en fecha indeterminada, abrirá la nueva Oficina de Turismo, como ya anticipó LA CRÓNICA.

Quieren que esta iluminación de la fachada se consiga con el menor consumo posible gracias a la tecnología led y que, al tiempo, «permita la creación de escenas en las diferentes plantas del edificio» así como «poder iluminar desde el interior el mismo con cualquier color». Y todo mediante «el sistema de un controlador que permita su telemando».

La iluminación se extenderá por toda la fachada y deberá aparentar ser un todo, ocultando las divisiones que implican las cuatro plantas del inmueble con «atmósferas, matices de color y escenas lumínicas según el tipo de exposición».

¿Cuánto costará la iluminación del «Arriaca Digital»?

Aún es pronto para saber cuánto costará todo esto. No podrá pasar de los 28.923 euros más IVA, ya que entre las ofertas que se presenten se elegirá, como único criterio, la más barata.

A cambio de esa cantidad indeterminada, el adjudicatario se comprometerá a realizar «los estudios lumínicos y arquitectónicos necesarios para conseguir en las diferentes zonas de actuación los resultados esperados y una adecuada iluminación ornamental que pase lo más desapercibida posible y esté totalmente protegida contra impactos».

Además, desde el momento de la firma dispondrá de 14 semanas para entregar todo, instalado y comprobado.

El Edificio Negro que se hizo transparente (o casi)

Ha hecho ya un año en que se cambió el acristalado de este singular edificio del centro de Guadalajara.

Se esforzaron entonces por encontrar un acristalado lo más transparente posible para cubrir la fachada, sin que la falta de opacidad dejara al aire demasiada intimidad de los nuevos ocupantes. Es cuestionable que lo hayan conseguido. 

El Centro Cívico de Guadalajara, más conocido como Edificio Negro, el 11 de diciembre de 2020. (Foto: La Crónic@)
El Centro Cívico de Guadalajara, más conocido como Edificio Negro, el 11 de diciembre de 2020. (Foto: La Crónic@)

La incidencia más notoria en esta obra, que se ha querido siempre financiar con fondos europeos, le supuso al Ayuntamiento abonar 83.000 euros de compensación al anterior adjudicatario, que paró los trabajos a los pocos días, al encontrar material con amianto. Luego llegaría el consiguiente nuevo concurso, que retrasó todo durante meses y meses.

El uso general respeta, grosso modo, lo que se proyectó en tiempos de Román simplemente para no comprometer esa financiación de la UE, lo que ha incluido un menguado jardín vertical en uno de los laterales así como en la calle San Gil. Y aun así, de lo pensado a lo hecho ha cambiado mucho.

En marzo de 2021, Rafael Pérez Borda, que es el concejal directamente responsable, aún sostenía que la idea era «un proyecto con espacios urbanos transparentes y permeables» que dedicaría la planta baja y la primera fundamentalmente a exposiciones; la segunda se a las empresas subcontratistas del Ayuntamiento «para que presten ahí sus servicios y que los ciudadanos tengan más facilidad para realizar todo tipo de papeleos municipales», objetivos que han sido sometidos a grandes variaciones, como ya se sabe. En este edificio sí se ha terminado contando con espacios de oficinas para funcionarios.

Una peripecia de muchos años

El edificio quedó totalmente vacío en la primavera de 2018, con la salida de Radio Nacional, que se había convertido en su inquilino más antiguo. La emisora ocupaba una planta, cedida en su día por el alcalde Javier de Irízar para facilitar la creación de la delegación en Guadalajara de ese ente público.

En ese mismo 2018 querían los anteriores responsables haber iniciado las obras, con margen suficiente para inaugurar antes de las elecciones municipales. No salieron las cuentas.

En aquellos tiempos no tan lejanos, desde el Grupo Socialista, por entonces en la oposición, se criticaba que el proyecto de remodelación del Centro Cívico propuesto por Antonio Román supondría que esté «cerrado a la ciudadanía en un 90 por ciento de su espacio y dedicado casi por completo a servicios internos municipales y a empresas contratadas por el propio Ayuntamiento para prestar servicios públicos».

Quien así se expresaba era Daniel Jiménez. Vaticinaba el edil socialista que se iba a dejar el Centro Cívico «con la misma estética de mamotreto en el centro de la ciudad que tiene ahora, con los vidrios y perfiles de aluminio, y por la que su propio autor ya pidió perdón en su día».

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