Ejemplo de autocine.
Ejemplo de autocine, como el que ya ha empezado en El Casar.

Ya fuera en la cuesta de San Miguel o detrás “del Gobierno”, el cine de verano es un recuerdo infantil o adolescente para muchos veteranos en Guadalajara. Andando el tiempo, la experiencia se repitió en el desaparecido auditorio de la calle del Ferial, en asientos sin respaldo pero con el mismo reclamo: ver una película al fresco y así ir pasando mejor las jornadas de más calor.

En la capital de la provincia aún no hay nada cerrado sobre el regreso del cine de verano, pero sobre la mesa del Ayuntamiento hay un proyecto que se está ultimando con Cinefilia. Estaría en línea con una creciente moda, que atrae cada vez a más municipios como El Casar, Marchamalo, Yebes, Sigüenza, Quer o Albalate de Zorita.

Mientras, la Diputación sacará próximamente a licitación, a través del programa DipuActiva, acciones culturales en los pueblos de menos de 5.000 habitantes (que son casi todos) entre las que este año se incorporará el cine de verano, dado que la mayor parte de los municipios han renunciado a sus fiestas por el COVID-19.

Autocine en El Casar… incluso sin coche

Como ya informó LA CRÓNICA recientemente, en El Casar este año hay autocine gratis los fines de semana que restan de julio, bajo estrictos controles de seguridad en la explanada que hay en las inmediaciones del Paseo del Calvario. Arrancaba la experiencia este fin de semana, con entrada gratuita previa reserva en la web y con preferencia para los empadronados.

El audio de las películas se emite por FM, notificando la frecuencia antes de la sesión para que pueda sintonizarse en la radio del coche o desde cualquier receptor de FM. El espacio habilitado tiene señalizadas las más de 100 plazas y cuenta con personal que indica  cómo deben colocarse los vehículos. Además, se han instalado 20 sillas en primera fila para quienes no cuenten con un automóvil.

En Sigüenza se proyectarán películas que se hayan rodado en la localidad o en la Sierra Norte; en Yebes también hay cine familiar bajo las estrellas y en Marchamalo, proyecciones para todos los públicos en la plaza.

La cosa es intentar tener unas vacaciones de cine y sobrellevar mejor la película de terror que nos está suponiendo el coronavirus desde hace meses.