La alcarreña Elena Guijarro, primera decana del Colegio de Arquitectos de la región
La alcarreña Elena Guijarro, primera decana del Colegio de Arquitectos de la región. (Foto: La Crónic@)

“La pandemia ha servido para recapacitar, reflexionar y darnos cuenta de los defectos y virtudes de muchas de nuestras viviendas”.

La decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha, la guadalajareña Elena Guijarro, está observando también un incremento en la demanda de viviendas con terrazas y zonas ajardinadas, de áticos y de unifamiliares más alejados de los cascos urbanos tras el COVID-19. Igualmente, aprecia una tendencia hacia un modelo de edificación más sostenible, saludable y eficiente energéticamente.

Esta veterana arquitecta considera “imprescindible” resolver el tema del reto demográfico, la reordenación del territorio y las ordenaciones por provincias. Por ello, ha recordado, el Colegio quiere reunirse con las distintas consejerías del Gobierno regional desde las que se está abordando esta cuestión porque “queda mucho por hacer”.

Desertización de los pueblos 5 días a la semana

Entrevistada para LA CRÓNICA, Guijarro ha advertido, igualmente, de una posible degradación de los cascos urbanos en los municipios pequeños. Considera que, debido al fallecimiento de los mayores que habitan las viviendas del centro éstas, ya no se rehabilitan y eso conlleva una mayor despoblación, apostando desde el Colegio por incentivar la rehabilitación como uno de los retos más importantes.

Según la responsable de los arquitectos castellanomanchegos, cada vez son más los municipios pequeños que se “utilizan” como residencias de fin de semana y urbanizaciones, lo que está provocando una progresiva degradación de algunos pueblos, algo que en su opinión debe afrontarse lo antes posible.

Tras apelar a la máxima de las ‘tres R’ –rehabilitación, renovación y regeneración urbana–, la decana de este Colegio tiene claro que actuar en los cascos renovándolos y rehabilitando sus viviendas puede convertirse también en motor de reactivación de la economía y actuar también como retorno de impuestos.

Recuerda Guijarro que Castilla-La Mancha es una comunidad con mucho municipio pequeño y donde, a excepción de varios focos en Guadalajara, Toledo y Albacete, hay un gran nivel despoblación. Aunque esta degradación también se registra “a nivel de ciudades más grandes, en los pueblos pequeños es mucho más frecuente”, ha apostillado.

Mejor rehabilitar

Durante la entrevista, la decana del Colegio ha incidido en la importancia de apostar por la rehabilitación de las viviendas, una línea en la que ya se trabajaba antes de la pandemia, sobre todo en lo que tiene que ver con las rehabilitaciones energéticas, construir con mayor eficiencia y conseguir una arquitectura sostenible.

Madera en las viviendas

En cuanto a las nuevas estructuras de madera en viviendas, la decana ha señalado que en Castilla-La Mancha no hay esta cultura pero “es una de las asignaturas pendientes”. “Se hace en alguna viviendas unifamiliares pero tampoco hay muchos técnicos especializados en ello”, ha apostillado.

Guijarro se ha mostrado convencia de la necesidad de poner en marcha una campaña de difusión sobre las propiedades de la estructura de madera, “que son muchas”.

Más información: