Alimentando a los polluelos en un nido de avión zapador.
Alimentando a los polluelos en un nido de avión zapador.

Hace años, una familia echó un pulso a la promotora de la Ciudad del Transporte y lo perdió. Pretendían seguir viviendo en su casa y en su parcela, forzando una situación que estaba condenada de antemano a la derrota, según la legislación vigente. A su vez, los miles de conductores que padecen el tráfico creciente de la carretera de Fontanar siguen sin ver, ni en lo más remoto, la autovía prometida. En cambio, una colonia de aviones, esos pájaros que es fácil confundir con las golondrinas, acaban de ver garantizada su “solución habitacional” en esa misma zona, sin tener que mover un músculo para ello ni haber entonado ninguna protesta.

Montepino Logística ha modificado un proyecto para habilitar una zona donde pueda anidar cada año una colonia de avión zapador. La especie se considera amenazada y está catalogada como “vulnerable” dentro del Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla-La Mancha.

Detuvieron trabajos en abril, para facilitar la cría

Ante la advertencia a mediados del mes de abril por parte de técnicos de AUDEMA en una zona vaciada donde se desarrollaban las obras de construcción, Montepino Logística, con la tutela del Servicio de Medio Ambiente de Guadalajara, ya procuró medidas para facilitar la temporada de cría 2020 de esta especie protegida, paralizando los trabajos en el entorno de la colonia y preservando el hábitat.

Con vistas a garantizar su continuidad el próximo años y los siguientes, Montepino Logística habilitará la zona para posibles futuros nidos, y se compromete a contar con técnicos que asesoren de cómo velar por la anidación de esta especie en caso de que se produzca.

Cinco años anidando, por lo menos

“Tenemos una sensibilización especial por la conservación de la biodiversidad y es por esto que tomamos decisiones en nuestros trabajos teniendo en cuenta la preservación y el fomento de las especies”, ha indicado el director del departamento de obras de Montepino Logística y coordinador de este proyecto, Sergio Asín.

“Sabemos que es la quinta temporada de cría con asentamiento de la especie en la zona y queremos que sigan pudiendo anidar en este espacio, por lo que hemos rediseñado el proyecto con el fin de compatibilizar, las buenas prácticas medioambientales y el desarrollo económico de las localidades de Guadalajara y Marchamalo”, ha apostillado Sergio Asín.

Dentro de la plataforma logística que desarrolla Montepino existen diversas zonas ajardinadas, y es precisamente en estos espacios donde ha anidado este ave. Así, para futuros posibles asentamientos, Montepino va a habilitar en esta zona taludes verticales en los que el avión zapador tenga la posibilidad nuevamente de anidar el año próximo.

Anidan en galerías que ellos abren

La presencia de esta ave en las obras de la Ciudad del Transporte se debe a las características ambientales de la zona y a los perfiles que se generan con los movimientos de la tierra que se llevan a cabo para las edificaciones. Los zapadores, como su nombre indica, excavan las galerías en los desmontes verticales, y utilizan sus fondos como nidales, forrados con un fino tapiz de plumas y hierbas.

“El avión zapador se establece en la Península durante el periodo de cría; los primeros ejemplares se observan en el valle del Henares desde finales de marzo y principios de abril, procedentes de sus cuarteles de invernada en África. Busca sustratos propicios para establecer sus colonias de cría, a menudo secciones verticales de terrenos blandos, arenosos, fáciles de horadar, en los que instalan sus galerías de cría y nidales”, ha explicado el biólogo y responsable del departamento de Consultoría y Medio Ambiente de Audema, Carlos Fernández Calvo, quien es el encargado de asesorar a Montepino Logística en el seguimiento y estudio de esta colonia.

“A mediados de mayo, la colonia estaba formada por más de 350 oquedales, con una ocupación estimada del 60 por ciento”, ha especificado el biólogo Carlos Fernández Calvo, que ha agregado que “desde el mes de agosto y durante septiembre, los aviones zapadores se congregan en dormideros ribereños y se desplazan al sur”.

En la actualidad, los técnicos han certificado que la colonia del avión zapador ya ha abandonado este asentamiento y, por lo tanto, ya se pueden reanudar las obras de la zona.

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