Regina Leal, directora gerente del SESCAM.
Regina Leal, directora gerente del SESCAM.

La sanidad de Castilla-La Mancha está “en alerta” ante la posible llegada de una cuarta ola de la pandemia de COVID-19. Desde la Junta de Comunidades se dan por enterados de los avisos de los expertos, que coinciden en señalar que la presencia de la variante británica es “más contagiosa”, que no más grave. Estas circunstancias harían previsible un repunte, que “puede llegar a incrementar el número de casos durante el mes de marzo”.

En estos términos se ha expresado la directora gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), Regina Leal, este miércoles.

“Estamos preparados”, ha aventurado Leal, quien ha destacado que el trabajo que está realizando la región va dirigido a la vigilancia epidemiológica y a la vigilancia de casos, de donde saldrá “la evidencia” de una cuarta ola que podría llegar “la semana que viene”. Esta negra previsión llega pocas horas después de que desde el Gobierno de Castilla-La Mancha se apuntase justamente lo contrario, en palabras de la consejera portavoz.

Sí ha destacado que la región continúa con 22 casos detectados de cepa británica, sin que se haya localizado la presencia “de ninguna otra”.

Contradicción sobre los secuenciadores

En este contexto, Leal ha subrayado que aunque la región envía ahora sus muestras a Madrid, “antes del verano” tendrá ya aparatos para poder secuenciar el coronavirus en la propia Comunidad Autónoma. Este plazo tan dilatado contrasta con lo desvelado el 8 de febrero por el propio presidente Page. Según lo anunciado por el jefe del Ejecutivo, en estos días tendríamos que estar asistiendo a la llegada a Castilla-La Mancha de equipo propios para el control de estas nuevas cepas.

García-Page indicó hace ya dos semanas que serán 1,6 millones de euros los que se dediquen para adquirir un total de 11 secuenciadores, que servirán para diagnosticar variantes concretas de coronavirus en casos positivos en sólo una hora, así como para estudiar el genoma completo del virus para la detección de variantes que vayan apareciendo.

El presidente regional anunció hace 17 días que en dos semanas llegaría el equipamiento, importante porque permitirá hacer análisis de manera autónoma sin necesidad de remitir los estudios al Instituto Carlos III, lo que propiciará más agilidad a la hora de tomar decisiones.

Esta tecnología servirá para identificar la penetración de una determinada cepa mediante estudios poblacionales, detectar si las reinfecciones se deben a cepas distintas o identificar la cepa del virus en infecciones de pacientes vacunados para facilitar el desarrollo de nuevas vacunas si se precisaran.

Discrepancia Leal/Page sobre el confinamiento perimetral

Otra ostensible discrepancia de Regina Leal con su jefe más superior se ha dado este miércoles sobre la apertura perimetral. Pregunta si el cierre de las fronteras regionales podría estar condicionado por la situación pandémica de Madrid, como ha reiterado en las últimas semanas García-Page, Leal ha dicho no creer que sea así ya que sería “la situación de Castilla-La Mancha” la que se usaría para tomar esa decisión, con datos de presión hospitalaria, de saturación en Atención Primaria y otros datos de salud pública.

Tras asegurar que el dato de profesionales sanitarios que se han contagiado en la tercera ola en la región no lo tienen actualmente y habrá que verlo “a futuro”, ha resaltado que en la Comunidad Autónoma haya ya dos provincias, Ciudad Real y Cuenca, donde hay cero casos de contagio en residencias de mayores.

Una jeringa junto a un vial de la vacuna de Pfizer / BioNtech contra la Covid-19 en el Hospital Fátima. En Sevilla (Andalucía, España), a 04 de febrero de 2021.
María José López / Europa Press
4/2/2021

Sin necesidad, aún, de grandes espacios para vacunaciones masivas

En materia de vacunas, la directora gerente del Sescam, que ha reseñado que todas las comunidades están siguiendo la ruta que marca el Ministerio y las indicaciones de los técnicos y expertos, ha confirmado que “a día de hoy” en la región no hay ningún paciente al que se le haya suministrado una vacuna y la haya rechazado en función de la marca de la misma. “Hay quien rechaza la vacunación, muy poca gente, pero no por la marca”, ha destacado.

Finalmente, preguntada por los espacios que se han ofrecido desde distintos ámbitos para acometer un proceso de vacunación masiva, Leal ha agradecido “infinitamente” las ofertas pero ha comentado que en la actualidad, “desgraciadamente el número de vacunas que tenemos no justifica que utilicemos este tipo de instalaciones”.

“Depende de cuántas vacunas tengamos y a quién administrarlas. Si es necesario las utilizaremos”, ha concluido, advirtiendo que los profesionales “están dispuestos” a volcar los esfuerzos en que la vacunación se haga en el mínimo espacio de tiempo posible. “Si pasado mañana llegaran un millón –de vacunas– aceptaríamos gustosos todos los espacios”.

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