Acuartelamiento actual de los GEO en Guadalajara. (Foto: La Cró[email protected])

Un octogenario que aguantó más de cuatro horas atrincherado en su domicilio, armado con una escopeta de caza, tuvo que ser reducido por los GEO, que se trasladaron desde Guadalajara para conseguirlo. Entre medias, el hombre efectuó media docena de disparos. Ahora permanece ingresado en el Hospital Clínico Universitario, acusado de un delito de tentativa de homicidio.

El detenido, José Antonio V.G, de 83 años, se recupera en el Módulo de Presos de dicho centro hospitalario de la grave herida ocasionada por un proyectil que le atravesó el bíceps de su brazo derecho, durante el intercambio de disparos registrado entre él y los GEO que puso fin al episodio que tuvo por escenario su vivienda, un ático ubicado en la calle Embajadores de la capital vallisoletana.

El octogenario está acusado de un delito de homicidio en grado de tentativa, ya que recibió a tiros a los GEO que trataban de persuadirle para que depusiera su actitud. Al anciano aún no se le ha podido tomar declaración, debido al estado de desorientación que presenta.

Las fuentes consultadas por Europa Press para LA CRÓNICA apuntan a que José Antonio V.G. habría indicado en algún momento, ya hospitalizado, su convicción de haberse «cargado» a seis policías, mientras que en otros momentos pide que los vecinos bajen el nivel de la música, algo que, según otros testigos, parece ser algo que le obsesiona desde hace ya tiempo y ha dado lugar a distintos incidentes con el vecindario.

El caso, del que se ha hecho cargo el Grupo de Homicidios de Valladolid, se inició sobre las nueve de la mañana del domingo, Fue entonces cuando José Antonio V.G, una cazador viudo y con cuatro hijos, comenzó a disparar con su escopeta desde la ventana de su domicilio, donde vivía solo.

Efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) primero y del Grupo Especial de Operaciones (GEO) después, procedentes de Guadalajara, fueron tomando posiciones, si bien fueron estos últimos los encargados de detener al hombre durante un intercambio de disparos, no sin que antes un negociador de la policía vallisoletana tratara de convencerle, sin éxito, para que se entregara.

Más información: